Esta fractura que ocurre en el codo generalmente se origina por caídas sobre la extremidad.

La fractura generalmente está asociada a caídas a mediana o alta energía, con apoyo de la extremidad en extensión o semiflexión, siendo transmitida la energía del impacto a través de la muñeca por el radio y el impacto de la cúpula contra el humero (capitelum). Con menos frecuencia se producen por golpe directo en el codo.
Ocurre en deportes de contacto o en que se producen desplazamientos a mediana o alta velocidad y que tengan más incidencia de caídas, como el fútbol, tenis, vóleibol, básquetbol y tenis.
Los principales síntomas son dolor a nivel de la cúpula radial, es decir en la porción lateral del codo, y aumento de volumen local por el hematoma. Además se aprecia una limitación de la extensión y flexión del codo lesionado y dolor a la pronación y/o supinación del antebrazo.
Se puede asociar también a lesiones ligamentosas del borde medial del codo que se caracterizan por dolor y edema equimótico en la zona, asociado a sensación de inestabilidad lateral del codo.
Ante la sospecha que un paciente sufra una fractura de la cúpula radial es necesario estudiar el segmento lesionado con radiografías del codo, e idealmente para complementar el estudio se debe solicitar un escáner para determinar lesiones óseas de otras porciones del codo. Complementariamente se puede asociar una resonancia nuclear magnética del codo para definir otras lesiones de partes blandas.
El tratamiento puede ser ortopédico o quirúrgico.
Tratamiento ortopédico: Está indicado en fracturas de la cúpula radial con mínimo desplazamiento, y sin crepito. Consiste en uso de cabestrillo y/o valva de yeso (según dolor) por siete días, para luego comenzar con rehabilitación kinésica.
Tratamiento quirúrgico: Va a depender de la edad del paciente, compromiso ligamentoso asociado del codo, número de fragmentos (conminución) y desplazamiento de la fractura. Puede ir desde resección de la cúpula radial sin reemplazo de ésta o la colocación de una prótesis de la cabeza del radio.
En pacientes jóvenes la tendencia es a osteosintetizar las fracturas con tornillos o placas específicas para este segmento. Generalmente estas fracturas complejas conllevan la lesión de los ligamentos mediales del codo, los que se deben reparar con suturas o dispositivos llamados anclas intraoseas. Estas cirugías pueden demorar entre 30 a 120 minutos según la complejidad de la lesión.
El principal problema del codo es su tendencia a generar rigidez, lo que genera limitación funcional en rangos variables pese a que se haya realizado la mejor técnica quirúrgica.
Para tratar de contrarrestar esta habitual complicación es que confiando en una fijación estable se deja al paciente con movilidad pasiva precoz (7-14 días) y apoyo kinesiológico, para control del dolor y contracturas.
Es difícil dar medidas que puedan evitar este tipo de fracturas, pero se pueden mejorar las técnicas de caída como las que se enseñan en las artes marciales.