Rol de la suplementación proteica después de la Cirugía Bariátrica

Por Camila Narváez, nutricionista de MEDS Balance

La cirugía bariátrica es la estrategia más efectiva para lograr y mantener en el tiempo una pérdida de peso significativa en las personas con obesidad. Sin embargo, la baja de peso lleva consigo una disminución mayor de la masa músculo esquelética en comparación a otros tratamientos que buscan este objetivo y por lo mismo, una dieta alta en proteínas es importante para el logro de los objetivos.

Diferentes estudios han demostrado que la pérdida post operatoria de masa muscular ocurre independientemente de la magnitud de la pérdida de peso, siendo en el Bypass Gástrico en donde más masa muscular se pierde. La recomendación inicial es lograr una ingesta proteica de 60g al día, y progresivamente aumentar hasta lograr los 80g al día de proteínas de alto valor biológico, para contrarrestar esta pérdida excesiva de masa músculo esquelética (MME).

¿Por qué es importante preservar la MME?

El músculo no solo tiene una función estructural, sino que, además cumple un rol metabólico asociado al ejercicio. Éste libera miokinas, que contribuyen a disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, Diabetes Mellitus tipo 2, cáncer y osteoporosis. El músculo nos entrega funcionalidad, además es un determinante del gasto energético en reposo, que se ha asociado con el mantenimiento del peso después de la cirugía bariátrica.

¿Por qué se debe suplementar?

Al inicio, en el post operatorio inmediato, las personas sometidas a algún tipo de cirugía bariátrica poseen una capacidad muy reducida de ingesta alimenticia, una dieta muy restrictiva y además presentan intolerancia a fuentes alimentarias de proteínas de alto valor biológico como, por ejemplo, carne de vacuno, aves, peces, huevos, leche y derivados de lácteos. Es por estas razones que se hace difícil cumplir con las recomendaciones de ingesta proteicas diarias.

¿Hasta cuándo suplementar?

El paciente debe ser orientado a utilizar suplementos proteicos en polvo y de alto valor biológico luego de 48 horas de realizada la cirugía, además de fomentarse en los primeros meses de post operatorio, de acuerdo con el protocolo de evolución de la dieta. Es importante que la ingesta de proteínas se evalué periódicamente en cada consulta nutricional.

En la presencia de deficiencia proteica clínica o subclínica, incluso en la ausencia de vómitos o intolerancia alimentaria, los pacientes deben ser tratados con dieta hiperproteica, siendo 1.5g /kg de peso ideal el requerimiento estándar para el paciente bariátrico, por lo que, al cumplir con su requerimiento puede dejar la suplementación. Generalmente esto ocurre a los 3 meses post cirugía.

¿Con qué suplementar?

Se le debe dar prioridad al perfil de aminoácidos presentes. La proteína del suero de leche (whey protein, en inglés) puede ser una excelente elección, ya que, posee altos niveles de aminoácidos de cadena ramificada, importantes para prevenir la degradación del tejido muscular. Además, permanecen solubles en el estómago, son rápidamente digeridas y en su mayoría exentas de lactosa. Se ha visto que algunos de estos productos reducen la alergenicidad y mejoran la absorción.

Todavía no hay recomendaciones absolutamente adecuadas para prevenir o tratar la mayoría de las deficiencias nutricionales después de la cirugía bariátrica. Sin embargo, está claro que la suplementación preventiva se vuelve cada vez más importante en este contexto.

Muchos factores están implicados en la causa de tales deficiencias. Antes de cualquier intervención quirúrgica, la obesidad puede estar asociada a deficiencias nutricionales subclínicos que pueden agravarse después de las alteraciones anatómicas y fisiológicas provocadas en el tracto gastrointestinal. Además, hay limitación y / o alteración en la ingesta dietética. Así, la suplementación nutricional se convierte en una alternativa terapéutica necesaria, contribuyendo a la pérdida de peso de forma saludable y, en la mayoría de las veces, debe evaluarse de forma individualizada.