Luxofractura de Tobillo

La Luxofractura de tobillo involucra principalmente a la tibia y el peroné. Por lo general, se originan por rotación del pie en relación al eje de la pierna.

Definición Luxofractura de tobillo

Como consecuencia de esta lesión, se provoca habitualmente una fractura del peroné. Si la energía continúa aumentando esta fractura va produciendo desplazamiento y genera una separación más allá de la normal, produciéndose lo que se llama luxofractura.

¿Por qué se produce la Luxofractura de tobillo?

Habitualmente se produce por torsiones del tobillo y del pie. Inicialmente puede ser un esguince, pero esta lesión requiere una mayor energía que el esguince para que se origine.

Deporte en que más se produce

En general, se produce en todos los deportes que signifiquen manejo de la desaceleración lateral, es decir, fútbol, básquetbol y rugby, entre otros.

Síntomas

Generalmente,  el síntoma más importante de una Luxofractura de tobillo, es el dolor agudo que se presenta en forma brusca inmediatamente después de producida la lesión. Posteriormente se genera un aumento de volumen en el segmento (en este caso el tobillo) especialmente la parte externa a consecuencia de un hematoma que es de rápida aparición y pasa a ser doloroso.

Además, a consecuencia de esta fractura se produce una impotencia funcional, es decir, el individuo no logra caminar de manera normal. En ocasiones se puede producir una fractura con muy poco desplazamiento, donde los síntomas son menores y el paciente logra apoyar o mover la extremidad, pero la impotencia funcional se presenta igual.

Diagnóstico

Se puede tener una aproximación clínica de una Luxofractura de tobillo con los hallazgos ya descritos, sin embargo, el diagnóstico se confirma fácilmente con una radiografía. La utilización de otros elementos de diagnóstico como la ecografía o la resonancia magnética no son necesarios. En ocasiones el uso de scaner puede ser de utilidad si existe un compromiso mayor en cuanto a la energía, porque pueden haber otros huesos comprometidos.

Tratamiento

El tratamiento de una luxofractura, busca restaurar la anatomía normal del hueso. Como es una fractura articular se necesita volver la posición del hueso desplazado a la posición normal, lo que se llama reducción. Una vez reducida la fractura, se debe estabilizar con algún elemento de osteosíntesis como placa o tornillos. Con esto se logra que el paciente, al tener una forma perfecta de su articulación, recupere su funcionalidad.

Por otra parte, esta es una lesión que no siempre requiere cirugía. Va a depender del desplazamiento que provoque la fractura. Si es mayor a dos milímetros va a ser necesaria una cirugía para restaurar a su posición normal. Si tiene menos de dos milímetros se realiza un tratamiento no quirúrgico, que consiste en inmovilizarlo en forma transitoria con una bota, no apoyar la extremidad durante tres semanas, posteriormente realizar un apoyo progresivo de la extremidad, de tal forma que a la sexta semana se tenga una movilidad casi completa con un apoyo completo.

Recuperación

Se deben diferenciar varios tipos de recuperaciones. La primera es la funcional, es decir, recuperar la movilidad del tobillo. Eso se logra habitualmente entre la sexta y la octava semana. Posteriormente, en la medida que se esté produciendo una cicatrización del hueso (llamada consolidación ósea), se puede empezar a realizar una recuperación en carga o recuperación funcional completa. Esto es más tardío y muchas veces los pacientes hasta el tercer mes no logran la funcionalidad completa.

El retorno deportivo es mucho más lento porque necesita otros procesos, como un período que requiere la estimulación de lo que llamamos propiocepción y además de eso el mismo individuo va recuperando su función muscular, su confianza, de tal forma que esto se obtiene más o menos alrededor del sexto mes.

Reintegro Deportivo

El Reintegro Deportivo en una Luxofractura de Tobillo, explica el Dr. Felipe López, Traumatólogo especialista en pie y tobillo, depende del tipo de fractura y si hubo existencia de una lesión sindesmal de tobillo.

En general, los tiempos de regeneración de tejidos y de reintegro serán los siguientes:

  • Las fracturas consolidan en un totalidad a las 12 semanas o 3 meses de ocurrido el accidente.
  • En este tipo de lesiones, los ligamentos dañados e involucrados tardan más en reparar, se considera un tiempo aproximado de 16 a 20 semanas.
  • Después de una intervención quirúrgica, comienza la terapia de Kinesiología desde la tercera semana. En esta etapa se intenta mejorar los rangos de movilidad y la fuerza muscular, debido a que existe atrofia en los músculos.
  • A la cuarta semana, el paciente puede comenzar a hacer ejercicios de bicicleta estática y natación.
  • A la octava semana, se puede agregar una carga de energía en un 100%, pero sin deportes de impacto.
  • A la décimo segunda semana, la persona ya puede estar realizando ejercicios aeróbicos sin mayores problemas.
  • A la semana décimo sexta, el paciente es derivado a comenzar con un entrenamiento funcional en gimnasio.
  • Desde la semana 20, el paciente ya está en condiciones para reintegrarse sin problemas a sus actividades deportivas.

 

Prevención

Como toda lesión osteomuscular la mejor forma de prevenir una luxofractura de tobillo, es teniendo una buena actitud deportiva. Se ha visto que si se hace un trabajo de pretemporada, como lo hacen los futbolistas, de tal forma de ir estimulando aquellas estructuras propioceptivas del tobillo. Se puede prevenir para que la secuencia de lesiones sea menor, especialmente con los esguinces.

Por otra parte, la fractura requiere una energía mayor, por lo que es muy difícil prevenirla como tal, ya que está en un contexto de una lesión de mayor energía. Sin embargo, una buena forma de prevenir es que el individuo tenga un buen trabajo muscular previo.