Lesión de Ligamento Cruzado Anterior (LCA)

El LCA es uno de los encargados de conectar el fémur con la tibia en la parte central de la rodilla junto con el LCP y ambos actuando en conjunto permite una función estable de esta en actividades deportivas que involucran repentinos cambios de direcci

Definición

El Ligamento Cruzado Anterior (LCA) es uno de los más importantes de la rodilla, porque la estabiliza en el sentido anteroposterior y rotacional. El LCA es uno de los encargados de conectar el fémur con la tibia en la parte central de la rodilla junto con el Ligamento Cruzado Posterior (LCP) y ambos actuando en conjunto, permiten una función estable de ésta en actividades deportivas que involucran repentinos cambios de dirección y velocidad, como el básquetbol, fútbol, tenis y vóleibol, entre otros.

En muchos casos, cuando un paciente se lesiona el LCA requerirá de una reconstrucción de este tejido mediante un procedimiento quirúrgico y una posterior recuperación y reintegro deportivo.

Cómo se produce

Uno de los mecanismos de lesión más comunes en de Ligamento Cruzado Anterior (LCA), ocurre cuando la rodilla sufre posiciones forzadas en valgo, varo y/o se extiende más de lo fisiológicamente posible, junto a otro mecanismo de rotación forzada. En el 80% de las ocasiones donde se generan las lesiones de este ligamento no hay sino mecanismo indirecto, es decir, sucede por el o los movimientos forzados y, por lo tanto, sin la participación de otros participantes presentes en la actividad deportiva.

Entre algunas de las causas frecuentes por la cual se produce esta lesión está un aterrizaje desbalanceado efectuado después de un salto, repentinos cambios de velocidad de muy rápido a cero movimiento y cambios bruscos de dirección. Éste último se ve frecuentemente en el fútbol.

Cuando el LCA se rompe, parcial o totalmente, la rodilla pierde significativamente su estabilidad, en especial si el paciente no es una persona que realice actividad física vigorosa y con frecuencia, haciéndolo perder masa muscular rápidamente. Esto significa una incapacidad parcial de la persona, en algunos casos, y en otros, puede dificultar la realización de ciertos movimientos como giros lo que los pacientes describen como la sensación de que su rodilla se sale de su centro.

Cuando la rotura del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) es total, muchos deportistas están obligados a detener sus actividades que requieran movimientos de giro o cambios bruscos de dirección, ya que les será imposible continuar.

Síntomas

En el momento que ocurre la lesión, es posible que escuches un ruido dentro de la rodilla parecido al que escuchas cuando se rompe una rama de árbol seca, seguido de una sensación de inestabilidad de la rodilla, y habitualmente, un aumento de volumen relativamente rápido dentro de esta articulación.

Además, otros síntomas frecuentes son:

Dolor e inflamación. Algunas veces los deportistas ignoran estos síntomas y vuelven al deporte, sin embargo, cuando existe inestabilidad las probabilidades de agregar otras lesiónes están siemrpe presentes.

Pérdida de los rangos totales de movilidad por dolor y aumenteo del contenido liquido dentro de la rodilla.

Dificultad para mantener control de la extremidad inferior afectada y por lo tanto para caminar.

Diagnóstico

La sospecha clínica (lo mas importante en estos casos) y la resonacia magnética son forma más certera de conocer el nivel daño del Ligamento Cruzado Anterior asi como posibles lesiones asociadas.

Cuándo se requiere realizar una Cirugía

La decisión de operar depende de la gravedad de la lesión y del tipo de paciente. Cuando un deportista de alto rendimiento, por ejemplo, se ve sometido a esta situación y está próximo a periodos de competencia, la decisión del equipo médico puede ser inmediata para comenzar a recuperar lo antes posible o deferir la cirugía usando algún brace hasta el término de la competencia si el tipo de disciplina, el grado de inestabildad y/o las lesiones asociadas lo permiten.

En otros casos, depende exclusivamente del nivel de daño al ligamento. Cuando la rotura es parcial, se podrían utilizar ciertas ayudas biológicas que aceleren el proceso de regeneración de tejidos, como el Plasma Rico en Plaquetas (PRP) o Células Madre.

Cuando la rotura es total, la cirugía reconstructiva es la alternativa más segura para volver en las mejores condiciones a las actividades de la vida cotidiana.

No obstante, la decisión de optar por un procedimiento quirúrgico también depende en qué grado ésta lesión podría estar afectando la calidad de vida del paciente. Cuando la rodilla no se siente inestable y la persona no es una persona activa físicamente, podría optar por no operar. Sin embargo, debe tener en cuenta y estar en conocimiento que el retraso de una reconstrucción podría afectar aún más el daño de la rodilla.

Cirugía

En cuanto a tratamiento en lesión de LCA lo habitual suele ser su reconstrucción quirúrgica mediante injerto tendinoso siendo 3 las técnicas utilizadas en la actualidad H-T-H (Hueso – Tendón – Hueso), ST-G (Semitendinoso – Gracilis) y Aloinjerto (tejido de cadáver).

La cirugía tiene como objetivo reconstruir con un nuevo ligamento. La técnica funciona con tendones que están en la rodilla, que pueden ser el tendón rotuliano, o los tendones de la cara medial de la rodilla., semitendinoso y grasilis.

Primero se realiza un túnel óseo a nivel de tibia que vaya a la inserción anatómica del ligamento cruzado anterior, para luego realizar un túnel a nivel femoral para lograr posicionar el neo ligamento en una posición anatómica. Ésta anatomía con el tiempo va a generar una estabilidad bastante parecida al original.

El ligamento va a ser insertado una vez que el cirujano lo haya tratado. Esto va a ser fijado a nivel femoral o a nivel tibial con tornillos o fijaciones que serán elección del cirujano. El objetivo final de esta cirugía es restablecer la movilidad completa y una función y estabilidad que le permitan al paciente reintegrarse a su actividad deportiva previa.

Tratamiento Kinésico

En cuanto a tratamiento kinésico debemos comentar al menos la gran ventaja de realizar un trabajo kinésico pre-operatorio con la finalidad de relacionar cuanto antes los ejercicios y tiempos que deberá respetar el paciente una vez sometido a la cirugía. En el tratamiento post quirúrgico se deben conjugar varios factores siendo los principales: estabilidad del injerto, confianza del paciente, tiempos de reparación del tejido (proceso de ligamentización) y opinión del equipo médico tratante. Los objetivos en fases iniciales son similares independiente de la técnica quirúrgica: disminuir dolor e inflamación, recuperar ROM completo con énfasis en la extensión de rodilla, normalizar la marcha (progresando a carga completa), con el paso de las semanas y respetando los tiempos de ligamentización se va ir avanzando en cuanto a ejercicios de activación muscular, propiocepción, fortalecimiento, estabilidad del CORE, y según los últimos estudios en la activación de musculatura glútea. Entre el 4to y 5to mes se comienzan con ejercicios de retorno deportivo pensando en la actividad específica del paciente y los ejercicios de control neuromuscular que su deporte requiera.

Una vez finalizado el proceso de rehabilitación kinésica y de fortalecimiento en gimnasio se somete al paciente a una serie de evaluaciones funcionales subjetivas y objetivas tanto de la extremidad operada como de la persona en su integridad, todas estas evaluaciones son necesarias para evaluar criterios de alta deportiva del paciente (6to mes aproximadamente).

Reintegro Deportivo

Todos los pacientes sometidos a una cirugía de LCA debiesen incorporarse en forma gradual y controlada a su actividad realizando un programa de “reintegro kinésico deportivo” donde el deportista recordara y reforzara todo lo necesario pensando en prevenir una recidiva y/o una nueva lesión.

Este programa involucra una serie de actividades funcionales, perfeccionamiento y corrección del gesto deportivo, fortaleciendo y potenciando la musculatura y la confianza a los movimientos propios de su deporte. En esta etapa se trabaja pensando en las fases más solicitadas por el deportista al ejecutar su función deportiva (fuerza, potencia, resistencia, etc.) realizando ejercicios que entreguen al deportista la confianza necesaria para realizar todo lo que su deporte implique con el mínimo grado de temor, la idea y la base del reintegro kinésico deportivo es devolver al deportista a su actividad cuanto antes en las mejores condiciones posibles.