Fractura de Cadera

Es la lesión relacionada a la cabeza proximal del fémur derecho o izquierdo y que, habitualmente, compromete a pacientes que están sobre los 60 años.

Definición

Es la lesión en relación a la cabeza proximal del fémur derecho o izquierdo y que, habitualmente, compromete a pacientes que están sobre los 60 años. Es decir, gente que ya es adulto mayor y que se relaciona con algún accidente o alguna actividad menor, golpe o traumatismo que no tenga gran relevancia. En el caso de las mujeres, es generalmente asociada con el desbalance hormonal que se produce después de la menopausia.Se entiende como un problema en la epífisis proximal y que causa absoluta impotencia funcional, o inmovilidad parcial, donde el cuerpo de un paciente ha sido impulsado con algún tipo de energía extra.

 

¿Por qué se produce?

La fractura de cadera probablemente compite en importancia con la fractura de la columna lumbar y dorsal, por la falta de hueso y, además, con la fractura de muñeca, que son las tres fracturas predominantes. Todas son fracturas por osteoporosis o falta parcial de hueso en relación a la cantidad absoluta.

La fractura de cadera se relaciona a cualquier edad a traumatismos o golpes importantes en la zona afectada.

En los deportes que más se producen este tipo de lesiones son los de contacto, gimnasia, motociclismo o automovilismo, los que requieren que el cuerpo sea impulsado por un mecanismo externo que aumente su velocidad, pero en fútbol o handball, por ejemplo, son escasas.

Síntomas

La sintomatología típica de una fractura de cadera es primero el dolor e impotencia funcional, dolor referido tanto a la zona de la cadera como de la rodilla. Esta impotencia funcional, o inmovilidad parcial, puede ser desde el grado de ‘gran dificultad’ o incapacidad importante para sostener la marcha, a la postración absoluta y la imposibilidad de levantarse. En estos casos puede ocurrir también un grado de deformación de la extremidad superior que se traduce en rotación externa, acortamiento y abducción básicamente de la pierna comprometida. O sea, la pierna se pone más corta, el pie mira hacia fuera y la pierna tiende a juntarse con la otra extremidad.

Diagnóstico

Se confirma la fractura de cadera a través de una radiografía que se debe tomar de forma inmediata para verificar si la estructura ósea, y cuál de ella, está comprometida. La gran mayoría de los casos son derivados a tratamientos quirúrgicos, los cuales deben ser operados para restaurar al paciente en a su posición normal. En los procedimientos más extremos, se espera que en lo posible los pacientes puedan ponerse de pie y caminar dentro de las primeras horas post operatorio.

Tratamiento

La cirugía de cadera tiene su objetivo en restituir la anatomía de la cadera. Hay diferentes tipos de fracturas. En un paciente que se quebró la cadera, lo que tiende uno es básicamente a hacer alguna solución que le permita volver a la actividad previa a su lesión, por eso se clasifican los casos por la edad del paciente.

Las fracturas mediales son susceptibles a ser resueltas en forma eficiente con implantes, prótesis parciales o totales. En cuanto a las fracturas laterales son fracturas que son exteriores a la cápsula y éstas son resueltas de mejor forma con osteosíntesis, realizando una reducción o alineamiento de los huesos de la mejor forma posible, lo más cercano a la anatomía. Estas diferencias se plantean con respecto a la irrigación que tiene el fémur proximal, debido a que el hueso del fémur tiene irrigación terminal, la fractura compromete la irrigación de los bazos que llegan a la cabeza. Entonces, si se sospecha que se quebró y desplazó la fractura (siendo ésta del cuello femoral), probablemente la cadera no va a responder, por lo que el reposo no serviría. En este caso lo que se hace es cambiar la estructura que está dañada con prótesis.

Hay pacientes que están fuera de alcance para cirugías y son pacientes con lesiones de primer grado o en los cuales el doctor indica que no va a resistir o no va a ser susceptible a ser anestesiado. Sólo en estas instancias esos pacientes no pueden ser operados, pero el resto deben ser operados lo antes posible y extremar las posibilidades de que esta solución sea eficiente. Significa operarlo para levantarlo lo antes posible.

El tratamiento de la fractura de cadera es eminentemente quirúrgico y una vez que está estabilizada la fractura, para permitir que la carga pase nuevamente por la cadera o que se le implante una prótesis, participa todo el estamento médico para permitir que el paciente se reincorpore y camine. Entre ellos un kinesiólogo quien se encarga de la reincorporación a su medio.

Recuperación

Luego de una fractura de cadera resuelta de forma quirúrgica el paciente debería estar recuperado o reintegrado entre el tercer y el quinto mes desde que se produjo la lesión. Si es un paciente joven, en general, vuelve a su actividad normal en un par de meses. La diferencia se hace a los 60 – 65 años en pacientes donde la actividad física no es frecuente.

 

Prevención

La recomendación es que la gente se mantenga activa para que el hueso siga fortalecido. Una buena alimentación y un buen suplemento de calcio, además de una actitud y mentalidad pro a la actividad y de permanente función, contribuirán en su prevención.

EL plan para prevenir caídas no existe, pero sí es importante apuntar a la precaución, sobre todo en personas mayores.