Déficit Atencional

El Déficit Atencional e Hiperactividad es una alteración en el neurodesarrollo en niños y adolescentes que, a veces, suele durar hasta la etapa adulta.

El Trastorno por Déficit Atencional e Hiperactividad (TDAH) corresponde a una alteración en el neurodesarrollo de alta prevalencia en nuestro medio que se presenta en niños y adolescentes persistiendo, en un porcentaje de ellos, hasta la vida adulta.

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS?

El déficit atencional se caracteriza por 3 síntomas principales: falta de atención/concentración, hiperactividad e impulsividad. Estos son constantes en toda época del año y en los distintos medios donde se desenvuelven los niños.

El déficit atencional se hace evidente cuando están sometidos a sistemas de control con normas y límites, o necesitan desarrollar actividades sistemáticas, organizadas y planificadas, que característicamente les resultan más difíciles, por esto la vuelta al colegio suele ser un período difícil y muchos de ellos parecen “seguir de vacaciones” hasta fines de marzo.

¿CUÁLES SON LAS RECOMENDACIONES?

Se sugieren algunos ajustes respecto a sus rutinas los días previos a la entrada a clases para facilitar esta transición, regulando las distintas áreas de hábitos y conductas. Lo primero es tener una conversación con niños y adolescentes respecto a los cambios que se vienen, fundamentalmente en horarios. Con los menores de 10 años se puede ser más directo, sin embargo, con los adolescentes se debe llegar a un acuerdo enseñándole a conocer y regular sus propias necesidades, como el sueño, alimentación, esparcimiento, entre otros.

Sueño

Las necesidades de sueño en niños y adolescentes son variables desde alrededor de 12 horas diarias en preescolares, 10 a 12 horas diarias en los escolares de 6 a 8 años, hasta 8,5 a 9,5 horas en adolescentes, con promedios que varían en general entre 8 y 11 horas.

Se recomienda comenzar a levantar a los niños media hora antes de lo habitual para también poder acostarlos antes, 7 o 10 días antes del inicio de clases.

En los niños que presentan trastornos de sueño asociados, se debe ser más riguroso en establecer una “vuelta al horario de clases” una o dos semanas antes, e incluso discutir con su médico tratante el uso de fármacos para regular el ciclo circadiano, como es la melatonina.

Alimentación

Durante el verano es habitual que los niños tengan más libertad en lo que comen, aumenten su consumo de golosinas y desordenen sus horarios. La sugerencia es fomentar siempre una alimentación completa, distribuida en 4 comidas al día con colaciones en los más pequeños y abundante agua, evitando los azúcares refinados, gaseosas y comida “chatarra” porque en algunos niños aumenta la hiperactividad y la ansiedad.

Actividad Física

Durante el verano los niños habitualmente usan parte de su tiempo en deportes y actividad física, se recomienda mantener en el año una actividad física permanente, ojalá diaria, 1 hora de actividad física intensa, 7 días de la semana. Puede ser un deporte o también bicicleta, patines, cama elástica, trote, natación, juegos en la plaza o parque etc…

Pantallas

El uso de pantallas suele aumentar en forma exagerada en vacaciones, principalmente en adolescentes. Las recomendaciones internacionales son a veces impracticables para los padres, lo sugerido son no más de 2 horas diarias en total, considerando todas las pantallas (computador, TV, teléfonos, IPad etc).

Rutina Diaria

Se recomienda a los padres fomentar el uso de organizadores de tiempo y enseñarles su funcionamiento.

  • agendas
  • calendarios
  • agendas electrónicas en celulares etc.
Espacio Físico

Fomentar la adecuación de un espacio físico destinado al ESTUDIO, ubicar útiles de escritorio, marcar y forrar cuadernos, ordenar materiales y libros.

Fármacos

Los fármacos que se usan como coadyuvantes en el tratamiento del TDAH, se emplean en general, en forma discontinuada de lunes a viernes, pero algunos niños deben recibir tratamiento permanente, eso debe ser evaluado y recomendado por su médico tratante igual que el momento de su instalación, las dosis y la continuidad del tratamiento.