Lesiones de Rodilla más comunes en Fútbol

La rodilla es una articulación, que se apoya en los músculos y ligamentos y que está revestida de cartílagos, está expuesta a una serie de lesiones.

Por Dr. Roberto Yáñez, médico traumatólogo y Jefe médico Club Colo Colo.

Esta articulación, que se apoya en los músculos y ligamentos y que está revestida de cartílagos, está expuesta a una serie de lesiones. Dentro del fútbol las más comunes son el esguince medial, el corte de ligamento cruzado y rotura de menisco. Sin embargo, no debemos dejar de lado los problemas que se presentan en la rotula y en el cartílago y que puede degenerar en una artrosis.

Esguince medial

Se produce a raíz de un estiramiento o desgarro de los ligamentos (que son las bandas de tejido que conectan los huesos entre sí y en la rodilla existen 4 tipos) y se pueden producir por una torcedura forzada de la rodilla, al caer de mala manera después de saltar o a raíz de un golpe en el lado interno de la rodilla, entre otros factores. Su recuperación es médica y no necesita intervención quirúrgica.

Los principales síntomas son dolor en la zona, inflamación, enrojecimiento, incapacidad para estar de pie sobre la pierna afectada, sensibilidad donde el ligamento lesionado se sujeta a un hueso en la rodilla, etc. Los esguinces de rodilla se gradúan de acuerdo con su severidad:

Grado 1: Estiramiento y micro-desgarro del tejido del ligamento
Grado 2: Desgarro parcial del tejido del ligamento. Ligera inestabilidad de la articulación cuando se examina.
Grado 3: Desgarro severo o completo del tejido del ligamento. Inestabilidad significativa de la articulación.

Ligamento cruzado anterior

El LCA es aquel que conecta el hueso tibia ((hueso que soporta la mayor cantidad de peso en la parte inferior de la pierna) al fémur (muslo) y el cuál es frecuentemente lesionado en deportes de contacto. Los síntomas iniciales incluyen dolor e hinchazón casi inmediata. Es una lesión grave, que requiere operación y su proceso de rehabilitación alcanza en promedio los 6 meses. Tres son las técnicas que existen para la operación, pero la más habitual dentro del fútbol es la que se denomina hueso-tendón-hueso, donde se toma el injerto delante de la rodilla. Esta permite una fijación y una incorporación a la actividad un poco más rápida.

Rotura de Meniscos

La lesión de menisco es cada vez menos frecuente en el fútbol, pero sigue estando presente. Cabe señalar que el menisco es un amortiguador, y como tal se desgasta con el tiempo. En otros casos se lesiona producto de la compresión y torsión de la rodilla. Es operable y allí se reseca el fragmento en forma artroscópica. Se extrae parte del menisco roto y en algunas ocasiones solo es necesario suturar el menisco dañado. Su recuperación va de 1 a 3 meses.

Lesión de Cartílago

El cartílago es una cubierta de tejido que cubre toda la articulación, y que evita el roce en la misma. Esta cubierta puede alterarse por causas mecánicas, es decir, por golpes, giros bruscos o sobrecargas continuas; por lesiones asociadas (LCA o de menisco) o por alteraciones de la rotula.

El cartílago no tiene un grado de cicatrización alto. Una rotura puede formar grietas que terminan liberando fragmentos de cartílago en el espacio articular, que son los denominados cuerpos libres. Este cuerpo libre termina trabando la rodilla, por lo que es necesario extraerlo a través. Durante la operación, además, se pule y alisa la zona donde se ha producido la lesión.

El desgaste que sufre el cartílago termina generando una artrosis.