Tendinopatía Patelar

La tendinopatía patelar es una alteración estructural del tendón que une la patela con la tibia en cualquier parte de su recorrido y que afecta al mecanismo extensor de la rodilla.

Probablemente no existe deportista profesional, amateur o simple aficionado que no haya escuchado alguna vez el término tendinopatía patelar o tendinitis rotuliana. Términos que en más de algún momento de nuestra vida lo oímos de parte de algún traumatólogo, kinesiólogo, preparador físico o quizá algún familiar o amigo.

Definición

Los tendones son parte del llamado tejido conectivo del organismo, que, junto a los tejidos óseo y muscular, forman parte de la estructura básica y fundamental de nuestro sistema locomotor. Es por ello que los tendones trabajan permanentemente en el movimiento del cuerpo y, por lo tanto, la exigencia sobre ellos está en directa relación con la magnitud de la actividad física que se realice.

En el caso de la tendinopatía patelar, tiene que ver con la alteración estructural del tendón que une la paleta con la tibia en cualquier parte de su recorrido y conforma el mecanismo extensor de la rodilla, articulación que recibe una carga muy importante en el cuerpo.

Causas de la lesión

Las causas más frecuentes de la tendinopatía patelar son los microtraumatismos por repetición sobre la rodilla, como por ejemplo en saltos. Esta lesión se ve frecuentemente en deportes como el básquetbol, vóleibol, tenis y fútbol, entre otros. Además, es normal en trotes sobre superficies muy duras, y el uso de calzado deportivo sin la capacidad de absorber impactos adecuadamente. A ello se suma la mala capacidad elástica del cuádriceps y un  origen traumático (golpes sobre el tendón).

La tendinopatía patelar se encasilla en una denominación clásica dentro de la traumatología deportiva, que son las llamadas “lesiones por sobreuso”.

Síntomas:

El síntoma más frecuente es dolor en cualquier parte del tendón, acompañado generalmente de inflamación y de algún grado de limitación al utilizar la articulación de la rodilla. En general como en toda lesión de origen inflamatorio y que afecte a un tendón, el paciente debe guardar reposo absoluto de todas aquellas actividades físicas que involucren el segmento lesionado.

¿Cuáles son los principales síntomas?

Si bien cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente, los más comunes en una tendinopatía patelar son:

  • Dolor y sensibilidad en el área del tendón rotuliano.
  • Hinchazón.
  • Dolor al saltar, correr o caminar.
  • Dolor al doblar o al enderezar la pierna
  • Aumento de la sensibilidad por detrás de la rotula

¿Cómo se diagnostica?

Lo primero es la evaluación clínica que realizará el médico para determinar si se trata de esta lesión. La que será corroborada por una ecotomografía, que mostrará la magnitud de la lesión, la zona que está afectando (si es medial, proximal o involucra alguna inserción) y el nivel de inflamación que ésta presente, entre otras sintomatologías.

Tratamiento:

La tendinopatía patelar no debe descuidarse y debe ser tratada a tiempo. No hay que acostumbrarse a estar con dolor o hacer deporte con molestias. Las lesiones en la rodilla deben ser tratada con tiempo, si uno se deja estar, éstas se transforman progresivamente en crónicas. Con los primeros síntomas que provoquen dolor tras alguna actividad física, debe ser evaluado por un médico traumatólogo. Cuando se hace crónico y se altera en forma estructural el tendón, se puede llegar a realizar una intervención quirúrgica para poder resolver la patología definitivamente.

Fases de Recuperación:

La primera etapa de tratamiento consiste en disminuir la actividad y quitar el dolor. Esto se hace con reposo de actividad deportiva y el uso de antiinflamatorio, además de frío local. Cuando hablamos de reposo no significa quedarse en cama, , sino más bien a dejar de realizar deportes de impacto o que afecten la zona dañada.

Primera y segunda semana:

Al reposo  y la indicación de tratamiento de fisioterapia hay que agregar: Elongación de la musculatura del muslo, específicamente cuádriceps. Elongación del resto de la musculatura de la extremidad inferior. Colocar hielo en la zona del tendón  por espacio de 10 minutos (3 a 4 V/D).

Tercera y cuarta semana:

  • Comience a realizar trabajo contra resistencia de los músculos que no estén relacionados con el tendón rotuliano y agregue: Contracciones isométricas de cuadriceps (sin originar dolor)
  • Entrene su capacidad aeróbica en la piscina o en equipos especialmente adaptados para dicho fin.
  • Comience a trabajar su cuádriceps con un poco de carga (sin originar dolor) y de inicio a entrenamiento en bicicleta estática sin carga y sin originar molestias.

Quinta semana:

Contrólese con su médico e inicie pequeños trotes sobre tredmil. Elongue el cuádriceps sin restricción y comience a realizar actividad física controlada por su profesor. Solicite una evaluación muscular Isokinética para conocer el estado de la musculatura del muslo y solo reintégrese a su  actividad deportiva habitual cuando no sienta ninguna molestia luego de entrenar dos semanas seguidas sin presentar el más mínimo problema.

Prevención

Si hay un músculo clave como soporte de la rodilla, este es el cuádriceps. Si hay una debilidad del cuádriceps, se afectará de manera considerable la rodilla, ya sean las superficies articulares como lo tendones. Junto con esto, debe existir una potencia balanceada de los isquiotibiales, y balanceado en cuanto a potencia y elasticidad.

Puede prevenir la tendinopatía patelar, por ejemplo:

  • Evitando actividades y deportes que presionen repetidamente las rótulas
  • Aumentar de forma gradual la frecuencia y la intensidad de los ejercicios
  • Realizar ejercicios de estiramiento y de fortalecimiento muscular de los cuádriceps con regularidad.
  • Fundamental es un buen trabajo de elongación antes y después de practicar algún deporte.

Tendinopatía Patelar. Rehabilitación Kinésica en Runners

Si el runner no presenta dolor ni una rotura o calcificación en el tendón que pudieran retrasar su rehabilitación, este debería estar corriendo entre 4-6 semanas, comenzando con distancias cortas y velocidades más bajas hasta llegar a trote rápido y distancia habitual.