Pie Plano

El pie plano se define como la disminución del arco longitudinal del pie y habitualmente se asocia a una pérdida de la relación normal del talón con el suelo, donde éste se desvía hacia afuera. 

Definición

Es importante diferenciar el pie plano benigno, que es sumamente frecuente, del pie plano patológico, el que efectivamente da problemas. Hay que tener en claro que existen algunas características que cuando estén presentes siempre se van a asociar a un posible pie plano patológico.

En niños podemos identificar distintos tipos de pie plano, los flexibles y los rígidos. El primero de estos es considerado como parte del desarrollo normal de un niño, es decir, es una etapa del desarrollo en la que las articulaciones son tan flexibles que el arco se aplana y, a  medida que van perdiendo laxitud y flexibilidad las articulaciones, este arco comienza a formarse en un período que va entre los cuatro y los seis años. En cambio, cuando hay un pie plano rígido se trata de una malformación o un problema de base del pie y en el 10% de las personas ese arco no va a desarrollarse nunca.

¿Por qué se produce el pie plano?

En el caso del adulto, la principal causa de pie plano patológico es la llamada insuficiencia del tendón tibial posterior, que se trata de la pérdida de función del tendón encargado de mantener el arco del pie. Cuando falla se produce un colapso, generando el pie plano adquirido. Otras causas son por ejemplo, las secuelas de fracturas, pacientes con artritis reumatoidea o alteraciones endocrinas, como en el caso de las embarazadas.

Deportes en qué más se produce

Existen algunas actividades que en un paciente que tiene pie plano podría asociarse a algunos problemas. Por ejemplo, las personas que tienen pie plano y trotan largas distancias corren el riesgo de presentar problemas del tendón de Aquiles o problemas de sobrecarga.

Síntomas de pie plano

En general el pie plano benigno es asintomático, en cambio el patológico provoca molestias. Un signo que hace sospechar un pie plano patológico es que la deformidad de los pies sea asimétrica, es decir, que a un lado sea mayor que el otro. Otras características es que sea progresivo y que se asocie a dolor o dificultad para practicar deporte, lo que siempre hace sospechar que hay una enfermedad detrás más importante.

Diagnóstico

El diagnóstico es clínico, siendo lo más importante el poder observar cómo funciona el pie haciendo movimientos, como pararse en puntillas. Como complemento a esto, se utilizan radiografías si es que se sospecha un pie plano patológico y en ocasiones más específicas se solicita una ecografía o una resonancia nuclear magnética.

En niños, ¿Cuándo Consultar?

Terminada la primera década, si el niño no tiene formado el arco, lo más probable es que el menor sea parte del 10%  de personas que no tienen este arco. Aun así, esto es relativamente normal, pero se hace preocupante cuando hay un pie plano rígido, es decir, no es flexible y no tiene que ver con la laxitud normal de un niño. Eso ya es de preocupación y debe ser estudiado. Lo mismo ocurre si el pie duele o si es asimétrico, es decir, una extremidad con pie plano y la otra no. En estos casos se debe consultar con un traumatólogo.

Tratamiento

Para los pies planos benignos el tratamiento es en la mayoría de los casos simplemente observar, es decir, cuando el pie plano no molesta el desarrollo de la vida normal sólo se le explica al paciente que es una condición más que una enfermedad, por lo que hay que realizar controles cada cierto tiempo, en caso de que aparezcan molestias o si es que ha ocurrido algún cambio.

Si la persona tiene molestias, sobre todo después de realizar deporte, va a ser necesario el uso de plantillas para lograr un control más adecuado de la forma del pie. Es muy importante señalar que la utilidad de las plantillas es para corregir el pie mientras está siendo usada. Si una persona usa la plantilla todos los días durante un año completo, el día que se retire las plantillas su pie seguirá siendo plano.

Por otra parte, hay pacientes que tienen desviaciones muy importantes de sus ejes. En esos casos se piden una serie de exámenes, pensando en una solución más agresiva, como la cirugía.

Recuperación

La mayoría de los pies planos responden muy bien a las plantillas. En esos casos pueden tener una vida prácticamente normal de inmediato. En los casos en que hay que operar, la recuperación es bastante más larga, debido a que un hueso se demora en pegar entre seis y ocho semanas.

Prevención

Los pies planos vienen dados por los genes, por lo que prácticamente no existe una forma de prevenirlo.