Más que una etapa, es una oportunidad para cuidar la salud y mejorar la calidad de vida.
El climaterio y la menopausia son procesos naturales en la vida de la mujer, marcados por cambios hormonales que pueden impactar tanto el bienestar físico como emocional. Bochornos, alteraciones del sueño, cambios de ánimo o aumento de peso son algunos de los síntomas más frecuentes, pero su intensidad y evolución pueden abordarse con estrategias adecuadas.
“La menopausia no es una enfermedad, pero sí una etapa que requiere acompañamiento y hábitos saludables para prevenir complicaciones a largo plazo”, explica el ginecólogo Marcelo Bianchi.
A juicio del especialista, “la actividad física cumple un rol fundamental en esta etapa. No solo ayuda a controlar el peso, sino que también permite preservar la masa muscular, fortalecer los huesos, reducir el riesgo cardiovascular, que aumenta tras la menopausia. Además, el ejercicio tiene un impacto directo en la salud mental, contribuyendo a disminuir la ansiedad, mejorar el ánimo y favorecer un mejor descanso”, precisa Bianchi.
Una alimentación equilibrada, en tanto, es otro pilar fundamental. Durante esta etapa, es clave priorizar alimentos ricos en calcio y vitamina D, además de asegurar un adecuado consumo de proteínas para mantener la masa muscular.
“También es importante aumentar el consumo de frutas, verduras y grasas saludables, y reducir alimentos ultraprocesados, azúcares y exceso de sal. El alcohol también debe tomarse con moderación”, agrega, por su parte, el Dr. Daniel Sfeir, ginecólogo del Centro de la Mujer de Clínica MEDS
Más allá de medidas aisladas, controles médicos periódicos, ejercicio regular y una alimentación adecuada permiten enfrentar esta etapa con mayor bienestar y prevenir enfermedades como la osteoporosis o las patologías cardiovasculares.
La clave, como coinciden los especialistas, está en anticiparse. Con un buen acompañamiento y hábitos saludables, es posible vivir esta etapa de manera plena y activa.




