Luxación de Hombro o Glenohumeral

Se produce como consecuencia de un golpe directo sobre el hombro o una caída en la que se apoye todo el cuerpo sobre el brazo en extensión y está asociado a mucho dolor y deformidad de la articulación

Definición

Técnicamente la Luxación de Hombro, señala el Dr. Camilo Azar, médico traumatólogo de Clínica MEDS, está referida a la pérdida de la congruencia parcial o total de la articulación, que en otros términos sería la salida de la cabeza del húmero (el hueso principal del brazo) de su cavidad articular en el hombro.

Las articulaciones son la zona donde hay movimiento entre un hueso y otro, lo que está mantenido por una cápsula y unos ligamentos.

Generalmente es una lesión que se produce en gente joven y que practica deportes de contacto (rugby) o deportes como esquí náutico o esquí alpino, entre otros. En adultos mayores, generalmente va asociada a fractura y requiere de una operación inmediata, esto por la calidad de los huesos de una persona mayor.

Diagnóstico

Los deportistas con una luxación anterior del hombro “notan el hombro salido” y presentan un dolor muy intenso. Son incapaces de rotar el brazo y presentan una región hueca justo por debajo del acromion (el bulto principal del hombro), junto con un abultamiento anterior causado por el desplazamiento hacia delante de la cabeza del húmero.

El diagnostico habitualmente es clínico, se produce una deformidad, el que finalmente se comprueba con una radiografía.

Los tratamientos de las luxaciones es un urgencia traumatológica. Por lo tanto, si uno tiene una luxación, esta debe ser reducida lo antes posible. Existen distintos tipos de maniobras, dependiendo un poco de la articulación que se luxa. (No aparece en tratamiento)

En el caso del hombro hay distintas maniobras que se pueden realizar, pero lo mas importante es que lo haga gente que sepa hacer estas maniobras porque si no puede producir otras complicaciones como pueden ser daños neurológicos. Incluso puede generar fracturas en huesos que inicialmente no tenían fractura.

Causas

Para el médico traumatólogo de MEDS, Dr. Camilo Azar, en el primer episodio de luxación se deben producir fuerzas y movimientos que superen lo que el cuerpo puede resistir. En general, se produce en caídas con en brazo apoyado o al quedar enganchado cayendo con el brazo abierto y rotado.

Regularmente, es una lesión que se produce mayoritariamente en pacientes jóvenes 15-30 años en el contexto de deportes de contacto como el rugby, fútbol, handball, basquetball, etc. También, por traumas de mayor energía, como es el caso del motociclismo, ski acuático y mountainbike, pero cualquier caída podría eventualmente causarla, sobre todo en pacientes con un sistema músculo-esqueletico menos entrenado o incluso personas con mayor laxitud ligamentaria.

Este trauma inicial genera un daño a los tejidos que contienen a la cabeza en su lugar, generándose entonces un escape de esta desde la glenoides, la mayoría de las veces hacia delante y debajo de ésta, conocida como Luxación Anterior de Hombro, aunque dependiendo del vector y fuerza aplicada puede ir hacia atrás o Luxación Posterior de Hombro, y también hacia abajo llamada Luxación Erecta.

Cuando ya se ha producido un daño previo y estos tejidos que sostienen la cabeza del húmero en su lugar (labrum, ligamentos glenohumerales, cápsula) han perdido la arquitectura ósea normal de este soquete-bola, la cabeza puede necesitar una fuerza cada vez menor para salirse de su posición llegando, incluso, a producirse de manera espontánea con los movimientos habituales del hombro, generando una limitación importante en quienes padecen esta “inestabilidad glenohumeral”.

Síntomas

Posterior al traumatismo, explica el traumatólogo Dr. Camilo Azar, se producen los siguientes síntomas:

DOLOR MUY INTENSO: puede irradiarse desde el cuello hasta el codo o la mano. Algunas personas refieren sensación de brazo muerto, adormecimiento o corrientes, el cual es transitorio y en relación al golpe y el daño a los tejidos que rodean al hombro.

INCAPACIDAD DE MOVILIZACIÓN: por dolor y, a veces, por bloqueo. Los pacientes no pueden levantar el brazo y son muy sensibles a la rotación. Esta incapacidad puede ser más sutil en caso de las luxaciones posteriores, debido a que el húmero está fuera de su articulación.

AUMENTO DE VOLUMEN: asociado a calor local y enrojecimiento, todos signos de inflamación aguda debido a la lesión de los tejidos.

DEFORMIDAD: se puede ver un área en la parte anterior del hombro deprimida y hay asimetría completa en relación al hombro contralateral, dado la pérdida de la anatomía normal.

POSTURA TÍPICA: en general el paciente siente alivio tomándose el brazo desde el codo, ingresando de esa manera a la consulta o servicio de urgencia.

Prevención

El hombro es la articulación con más movimiento del cuerpo y quizá sea difícil prevenir este tipo de lesión. Para eso se recomienda fortalecer la musculatura de esa zona y las personas que realizan deportes de contacto, como el rugby, pueden usar hombreras.Sin embargo, lo que hay que tratar de prevenir es que se repita, precisa el Dr. Camilo Azar, lo que implica no realizar actividad deportiva hasta haber recuperado totalmente la movilidad y la fuerza (2 ó 3 meses aproximadamente). Si la persona que se luxó no es deportista permanente y no practica deportes de contacto, puede no requerir operación y sí solo tratamiento kinésico.

Sí es recomendable la intervención quirúrgica en personas que hacen deportes de contacto y se han lesionado en dos o más ocasiones de la misma zona (luxación recidivante o inestabilidad de hombro).

Tratamiento

Para el Dr. Azar, lo primero que se debe hacer al sufrir una luxación del hombro es aplicar hielo en la zona y sujetar el brazo en una posición cómoda hasta que sea atendido por un médico. El manejo ideal es llevar al húmero a la posición original y se hace generalmente con sedación y analgesia. Es aquí cuando se procede a la reducción (volver al hombro a su posición correcta).

Para analizar la magnitud de la lesión debe realizarse una resonancia magnética, ya que generalmente se dañan ligamentos, cartílagos, huesos y tendones (Manguito Rotador).

En caso de ser necesaria una intervención quirúrgica, ésta consiste en devolver la clavícula a su lugar, la que se hace usando una especie de riendas (hechas de Kevlar, un material muy resistente) o unos botones metálicos con suturas especiales. Estas permiten mantener la clavícula sujeta al hueso coracoide. Es decir, en términos simples, se fabrican unos ligamentos para sujetar la clavícula. La operación dura entre 45 y 60 minutos.

Es una cirugía pequeña y su recuperación es bastante rápida, porque no se toca la articulación del hombro, si no que es por fuera de ésta. En un rugbista el tiempo de recuperación variará entre dos y tres meses.

Por otra parte se debe descartar una fractura. De no haberla, se sigue un período de inmovilización que puede ir de una a tres semanas, con un posterior tratamiento de rehabilitación kinésica para fortalecer los músculos de la zona.

Rehabilitación Kinésica

Tras la operación, el paciente debe comenzar una etapa de rehabilitación kinésica. Hay etapas que cumplir y se deben respetar los plazos de cicatrización de los tejidos.

Una primera etapa se centrará en la protección de la zona operada y la educación al paciente, donde se le explicará por qué no puede mover su brazo y cómo será su etapa de recuperación. Existirá un manejo del dolor post quirúrgico, del edema que aún se presenta en el paciente y la activación muscular de la zona.

Para calmar el dolor el trabajo del kinesiólogo se centrará en fisioterapia, corrientes analgésicas, calor (por las contracturas musculares de la zona lesionada), hielo (al final de la terapia), masajes de drenaje, entre otras terapias. Lo más importante es cuidar la cirugía, y trabajar el dolor y el edema y comenzar a mover el brazo en forma suave.

En una segunda fase (tercera semana aproximadamente) comienza una etapa de mayor énfasis de movilidad del brazo, con ejercicios con bastón, balón y los que realice el propio kinesiólogo (movilidad en un rango protegido). A la vez se va fortaleciendo la musculatura, que se puede trabajar sin interferir en la zona de la cirugía.

Si bien los plazos de rehabilitación kinésica dependerán de la evolución del paciente, se estima que una luxación operada requiere entre 15 a 20 sesiones de kinesiología, para posteriormente realizar un trabajo en gimnasio. La reincorporación al deporte se estima dentro de 3 meses.

Hombro No operado: En el hombro no operado, se debe pasar una etapa de reposo y el trabajo kinésico se centrará en estabilizar el hombro, que la musculatura ponga en marcha sus propios mecanismos estabilizadores para tratar que esa inestabilidad alcance su rango normal de movilidad. Los rangos o plazos de rehabilitación kinésica podrían ser menores.

Reintegro Deportivo

“Debemos distinguir deportes en los que existe mayor riesgo de luxación y de re-luxación”, dice el Dr. Camilo Azar, agregando que “en aquellos pacientes que practican estos deportes debemos ser mucho más exigentes y eventualmente tardaran un mayor tiempo en volver a realizar su actividad deportiva a un nivel previo a la lesión, según las recomendaciones de la American Academy of Pediatrics Committee on Sports Medicine podemos encontrar:

  • Deportes de alto riesgo: handball o balonmano, escaladas, windsurfing, surfing, judo, rugby, hockey, artes marciales y algunos deportes de lanzamiento.
  • Deportes de riesgo medio: vóleybol, básquetbol, fútbol, tenis, squash, bádminton, natación, levantamiento de pesas, boxeo, mountainbike.
  • Deportes de bajo riesgo: ciclismo, running y deportes de fondo.

Si bien estas recomendaciones están hechas por un organismo especializado en niños, se aplican a todas las edades.

En general, y si es el primer episodio sin indicación quirúrgica, los pacientes reciben un tratamiento basado en analgesia, hielo e inmovilización por periodos variables desde los 10 hasta 21 días.

Posteriormente, siguen un protocolo de rehabilitación enfocado en disminuir el dolor y la contractura muscular, recuperar la propiocepcioón, fortalecer la musculatura escapular y del hombro, con un entrenamiento funcional y de gesto deportivo.

Los tiempos son variables, pero en general varían desde 4 semanas hasta incluso un par de meses y más, basado en evaluaciones seriadas, tipo de deporte y lo que el mismo paciente requiera.

Si se ha decido operar los tiempos serán claramente mayores, dependiendo de la cirugía, lesión de los tejidos y deporte. Como regla general, un paciente sometido a una intervención artroscópica de reinserción labral estará en rehabilitación y sin practicar su deporte de 3 meses (en el caso de deportes de bajo riesgo) hasta 6 meses (deportes de alto riesgo). Otras cirugías podrían requerir un tiempo similar.