Los beneficios del Deporte en los niños

Si entendemos el deporte como un conjunto de acciones con un propósito y la actividad física como movimiento producido por los músculos que significa gasto de energía, podemos decir que las ventajas para nuestro organismo son muchas desde la perspectiva sistémica.

Por: Dra. Angélica Ibáñez, traumatóloga infantil Clínica MEDS La Dehesa
La realidad en Chile es que los niños, en su mayoría, no practican periódicamente. El sedentarismo en menores de 17 años alcanza un 65%, en preescolares un 20% y en escolares un 35% son obesos y más de la mitad tiene algún grado de sobrepeso. Las comodidades de la vida moderna como andar en automóvil, ver tv, usar el computador y jugar con consolas no aportan en nada a la práctica de actividad física.

Investigaciones recientes en países como Estados Unidos y Alemania demuestran que hacer algún tipo de ejercicio durante un período de tiempo constante refuerza la capacidad intelectual, el aprendizaje y fortalecen el estado de ánimo y la memoria.

La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) es que los niños entre 5 y 17 años, puedan realizar juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o actividades comunitarias, con el fin de mejorar las funciones cardio-respiratorias, musculares y óseas. Ellos deberían acumular un mínimo de 60 minutos de actividad física moderada o vigorosa y de ahí hacia arriba, todo tiempo superior es un beneficio mayor para la salud. Esta actividad debería ser principalmente aeróbica, y convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen en particular músculos y huesos.

En la medida que vamos creciendo, vamos disminuyendo nuestra capacidad de realizar deportes. En nuestro país, sólo un 10 por ciento de los adultos practica algún tipo de deporte y en las mujeres sólo 1/9 de ellas.

Pero, ¿qué nos lleva a tener tan malos hábitos? Estamos acostumbrados a tener poco movimiento, la comodidad y el poco tiempo, el desarrollo tecnológico y el mayor acceso a información y entretención, los malos hábitos alimenticios, la oferta de alimentos elaborados, la comida chatarra, sin horarios y sin comer en familia o frente al televisor afectan el que los niños no desarrollen una rutina constante de actividad física.

Los beneficios de la actividad física saltan a la vista: Hay una unidad de cuerpo y mente, entregando un aporte de energía sustancia que fortalece nuestro organismo y cerebro.

Hacer deporte es una actividad entretenida, puedes disfrutar tiempo con amigos, es una oportunidad de conocer otras personas. En cuanto a nuestro cuerpo, nos permite mantener un peso adecuado, mayor energía para desarrollar otras labores, mejora mi auto-imagen porque nos hace sentir más fuertes y bien con nosotros mismos. En cuanto al desarrollo, se potencia el crecimiento, acelera la coordinación de nuestros movimientos, aumenta la fuerza muscular y la agilidad, le da densidad a los huesos, una vida más larga y sin enfermedades.

Dentro de los beneficios físicos, el ejercicio previene enfermedades como diabetes, hipertensión arterial, enfermedad coronaria-infartos, cáncer de colon, mama, próstata, pulmón, osteoporosis y obesidad.

En cuanto a nuestra salud mental, la actividad física tiene beneficios psicológicos: Hay mayor capacidad de adaptación a nuevas situaciones; hay más cooperación y solidaridad entre compañeros; hay un mayor liderazgo. Hay un mayor control de las emociones: se manejan éxitos y fracasos. Se incrementa la capacidad de esfuerzo y voluntad. El trabajo en equipo nos permite dar y recibir ayuda. Se refuerzan valores como la lealtad, la valentía, la disciplina y la iniciativa. Aumenta autoestima y se refuerza timidez.

En cuanto al aspecto social, el deporte disminuye conductas de riesgo, reduce actitudes negativas en el colegio, nos prepara para la vida adulta, para el trabajo y para la relación en familia y mejora la concentración lo que nos permite rendir mejor en todo sentido.

Siempre hay excusas para no hacer deporte: “No tengo tiempo”, “no me gustan los deportes”, “me da susto salir sola”, “no soy buena en esto”, “estoy en pésimo estado físico”. Escúchate, todo esto se puede revertir. Si crees que no puedes, inténtalo paulatinamente, primer 10 minutos, luego 15. Puedes caminar, bajarte antes de la micro, usar escaleras, compartir parte de tu tiempo libre, buscar una actividad que te guste, probar cosas nuevas, hacer deporte en la casa, o en el gimnasio de tu edificio o acompañados con un DVD.

Compartir con los niños en estas vacaciones de invierno es una excelente excusa para hacer deporte, usar el tiempo libre en algo nos ayude a sentirnos mejor, de forma individual o grupal.