Fractura de Escafoide de Mano

La fractura de escafoides corresponde a una lesión traumática que ocurre en uno de los huesos del carpo de la mano.

Definición

La fractura de escafoides corresponde a una lesión traumática que ocurre en uno de los huesos del carpo de la mano, que tiene características bastantes especiales. La más importante tiene que ver con su vascularización, la cual es bastante precaria y, además, a diferencia de lo que ocurre en todos los órganos del cuerpo humano, la irrigación que normalmente va desde proximal hacia distal, en el hueso escafoides se produce a la inversa, es decir, desde distal hacia proximal, lo que provoca una irrigación precaria e inversa a lo habitual.Una fractura en la estructura del escafoides constituye una lesión que puede adquirir indicios de gravedad en relación a dos aspectos fundamentales:
– Primero, la no consolidación. Que la curación en el hueso se retrasa en el tiempo y sobrepasa los tres meses constituyendo una no unión.
– Segundo, es que ocurra una necrosis vascular, que significa que el fragmento que quedó sin irrigación o esta fractura que, además, rompió los vasos sanguíneos que la nutre, determina una muerte del tejido óseo.

¿Por qué se produce?

Esto ocurre en todos aquellos deportes en los cuales se producen caídas y se determina un apoyo de una o ambas extremidades superiores con las muñecas en hiperextensión y se observa en varios deportes, pero con gran frecuencia se ha manifestado en el fútbol, baby fútbol, futbolito o snowboard, que tienen caídas muy frecuentes y que habitualmente son hacia atrás. En este sentido hay que considerar el patinaje, el ciclismo o motociclismo.

Síntomas

Esta lesión puede confundirse con un esguince de muñeca y pueden ser poco o bastante dolorosos. Cuando existe una fractura de escafoides, el dolor es más que leve, puede ser moderado o severo y genera un edema o un aumento en el volumen de la muñeca un tanto mayor. Existe dolor a la comprensión axial del pulgar y dolor en la tabaquera anatómica.
Existe además una pérdida de la movilidad de la mano, pero es por impotencia funcional o dolor. Habitualmente se produce incapacidad de volver a efectuar la hiperextensión máxima de la muñeca, así como también podría doler al efectuar flexión o radialización de la misma muñeca.

Diagnóstico

El diagnóstico precoz de la fractura de escafoides es esencial. Sin embargo, esta lesión en un inicio puede tener un intervalo, es decir, que cuando ocurre puede sospecharse su existencia en una primera radiografía, sin que se vea rasgo de fractura. Lo ideal es tener un examen clínico, con una radiografía en el momento de la lesión y otra a los 7 o 10 días a posterior para descartar la fractura. Si existen más dudas, un examen más sensible, como una resonancia magnética, podrá detectar una fractura de escafoides.

Tratamiento

El tratamiento depende de dónde se ubique la fractura, pero se puede utilizar un yeso que se extienda desde el brazo hasta la mano, incluyendo el pulgar, o uno que sea desde el antebrazo hasta la mano, incluyendo el pulgar. Sin embargo, si existen algunos elementos que generan inestabilidad en el escafoides, que tienen que ver con el grado de desplazamiento, angulación y número de fragmentos que constituya la fractura, puede tener la indicación de una cirugía. En este caso, se instala un tornillo de osteosíntesis en la zona.
Hoy existe mayor indicación quirúrgica en la gente joven y en algunos casos de personas adultos mayores y tiene una indicación a ser realizada incluso en situaciones que no aparezcan criterios de inestabilidad, sino que relacionados con el grado de angulación, desplazamiento y conminación de fragmentos.

El hueso escafoides es bastante susceptible a recibir todas las fuerzas que conllevan al movimiento de la muñeca. Una de ellas es la supinación y la pronación. En aquellos casos que se considere mayor inestabilidad, se bloqueará el codo con un yeso para evitar este movimiento y así disminuir el riesgo de desplazamiento.

Recuperación

Los tiempos de inmovilización nunca van a ser menores a 6 u 8 semanas para aquellas fracturas que no tienen mayor complicación. Sin embargo, para aquellas fracturas que son más proximales, la inmovilización podrá ser incluso hasta 12 semanas. Esta última inmovilización incorpora rigidez articular, atrofia muscular e incluso que el tratamiento pudiese fracasar. Es por ello que la indicación quirúrgica se hace mucho más precoz a lo que se acostumbraba anteriormente. El paciente, con una buena cirugía, puede estar incorporado a sus actividades laborales, deportivas y de la vida diaria, más pronto que una con osteosíntesis..

Prevención

Al ser la caída la causa principal de esta lesión, la prevención es necesaria y hay que evitar apoyar la mano en hiperextensión en estas circunstancias. Eso significa que hay que tomar otro tipo de precauciones que tienen que ver con realizar prácticas deportivas con gente que sepa qué es lo que está haciendo, habitualmente prácticas deportivas supervisadas, o con profesionales que regulen todas las instancias peligrosas que se pueden producir en un campo de juego.