Fractura Cúpula Radial

Esta fractura que ocurre en el codo generalmente se origina por caídas sobre la extremidad.

Definición

La cúpula radial, explica el Dr. Ricardo Vega Labbé, también conocida como cabeza del radio, es fundamental en la articulación del codo, ya que transfiere parte de la energía de la mano hacia el hombro. Es un estabilizador secundario de la articulación del codo, tanto en extensión como flexión y actúa durante la prono-supinación del antebrazo.

¿Por qué se produce?

La fractura generalmente está asociada a caídas a mediana o alta energía, con apoyo de la extremidad en extensión o semiflexión, siendo transmitida la energía del impacto a través de la muñeca por el radio y el impacto de la cúpula contra el humero (capitelum). Con menos frecuencia se producen por golpe directo en el codo.

¿En qué deporte se produce más frecuentemente?
Ocurre en deportes de contacto o en que se producen desplazamientos a mediana o alta velocidad y que tengan más incidencia de caídas, como el fútbol, tenis, vóleibol, básquetbol y tenis.

Síntomas

Los principales síntomas son dolor a nivel de la cúpula radial, es decir en la porción lateral del codo, y aumento de volumen local por el hematoma. Además se aprecia una limitación de la extensión y flexión del codo lesionado y dolor a la pronación y/o supinación del antebrazo.

Se puede asociar también a lesiones ligamentosas del borde medial del codo que se caracterizan por dolor y edema equimótico en la zona, asociado a sensación de inestabilidad lateral del codo.

Diagnóstico

Ante la sospecha que un paciente sufra una fractura de la cúpula radial es necesario estudiar el segmento lesionado con radiografías del codo, e idealmente para complementar el estudio se debe solicitar un escáner para determinar lesiones óseas de otras porciones del codo. Complementariamente se puede asociar una resonancia nuclear magnética del codo para definir otras lesiones de partes blandas.

Tratamiento

El tratamiento puede ser ortopédico o quirúrgico.

  • Tratamiento ortopédico: Está indicado en fracturas de la cúpula radial con mínimo desplazamiento, y sin crepito. Consiste en uso de cabestrillo y/o valva de yeso (según dolor) por siete días, para luego comenzar con rehabilitación kinésica.
  • Tratamiento quirúrgico: Va a depender de la edad del paciente, compromiso ligamentoso asociado del codo, número de fragmentos (conminución) y desplazamiento de la fractura. Puede ir desde resección de la cúpula radial sin reemplazo de ésta o la colocación de una prótesis de la cabeza del radio.

En pacientes jóvenes la tendencia es a osteosintetizar las fracturas con tornillos o placas específicas para este segmento. Generalmente estas fracturas complejas conllevan la lesión de los ligamentos mediales del codo, los que se deben reparar con suturas o dispositivos llamados anclas intraoseas. Estas cirugías pueden demorar entre 30 a 120 minutos según la complejidad de la lesión.

 

Recuperación

El principal problema del codo es su tendencia a generar rigidez, lo que genera limitación funcional en rangos variables pese a que se haya realizado la mejor técnica quirúrgica.

Para tratar de contrarrestar esta habitual complicación es que confiando en una fijación estable se deja al paciente con movilidad pasiva precoz (7-14 días) y apoyo kinesiológico, para control del dolor y contracturas.

Prevención

Es difícil dar medidas que puedan evitar este tipo de fracturas, pero se pueden mejorar las técnicas de caída como las que se enseñan en las artes marciales.

Reintegro Deportivo

En esta fractura, indica el Doctor Arturo Verdugo, traumatólogo y especialista en codo, el tiempo de reintegro deportivo está condicionado al tipo de fractura que tuvo el paciente y a la actividad deportiva que realiza. En aquella fractura que no requiere de cirugía, se estimula a que los pacientes comiencen con movimientos voluntarios del codo, sin carga desde la segunda semana en adelante.

Aquellos pacientes que no realizan deportes de carga o fuerza con la extremidad superior, pueden comenzar paulatinamente con rehabilitación kinésica y algunas actividades por su cuenta como el trote. El reintegro deportivo definitivo dependerá de la cicatrización ósea que se controla con TAC alrededor de la sexta semana.

Una vez confirmada la cicatrización de la fractura, se pueden realizar ejercicios de rehabilitación kinésica y práctica deportiva progresiva, hasta lograr mediciones de fuerza que permitan una actividad laboral, práctica deportiva o vida cotidiana completa.

Aquellas fracturas de cúpula radial que requieren de cirugía con placas y/o tornillos, requieren de un mayor cuidado en cuanto al reintegro a la vida laboral o deportiva, puesto que debemos esperar a que haya consolidación ósea antes de someter ese codo a una carga. De todos modos, la movilización kinésica y medidas de analgesia con fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, comienza precozmente desde la segunda semana de operado.

Lograda la cicatrización ósea, se suma la potenciación muscular y de carga al codo para que alrededor de la octava a décimo segunda semana pueda comenzar con sus actividades laborales, deportivas y de vida cotidiana.