Terapia Física Vestibular


Esta terapia ayuda a eliminar o disminuir mareos, además de estabilizar el control postural y el equilibrio. Esta es una terapia efectiva en la mejoría de los síntomas asociados a muchos trastornos vestibulares (oído interno y equilibrio), además de tratar problemas asociados y secundarios como nauseas o el vómito, disminución en la capacidad para concentrarse y la fatiga.

Los pacientes con diagnósticos como Vértigo Posicional Paroxístico Benigno (VPPB), Neuronitis Vestibular, Enfermedad de Meniere, Migraña Vestibular y Síndrome Vertiginoso; a menudo tienen las experiencias de vértigo, mareo y trastornos visuales y/o desequilibrio, para lo cual se hace necesario la Terapia Física Vestibular (TFV).

Esta terapia ocupa ejercicios específicos de la cabeza, el cuerpo y los ojos, diseñados para reentrenar el cerebro, con el propósito de que éste reconozca y procese señales desde el sistema vestibular, coordinando posteriormente con la información que proviene desde la visión y la propiocepción.

Los síntomas de los trastornos vestibulares impactan en la calidad de vida y en muchos aspectos del diario vivir, que contribuyen a problemas emocionales como la ansiedad y la depresión. A ello se suma que en muchos casos los pacientes adoptan estilos de vida sedentario para evitar sentirse peor, es decir mas mareado y mas desequilibrado. Esto da como resultado una disminución en la fuerza muscular, en la flexibilidad, incremento en la rigidez articular y puede reducir la resistencia.

El tipo de ejercicios en la terapia física vestibular es distinto entre una persona y otra, por lo cual cada persona necesita un programa para sus problemas especifico.