Enfermedad de Osgood-Schlatter

Es una de las causas más frecuente de dolor de rodilla en el adolescente. Se trata de una lesión por sobreuso en esta articulación.

Se trata de una lesión por sobreuso en esta articulación, razón por la cual, es más habitual en deportistas en etapa de crecimiento que otros pacientes. Si bien no es una enfermedad grave puede ser bastante restrictiva, provocando grados variables de dolor y limitación para realizar actividad física.

Por qué se produce

Hay varios factores asociados a esta patología y diversas explicaciones. El principal es la etapa de crecimiento del niño: entre 8 y 12 años en mujeres, 11 y 15 años varones.

En esta etapa se produce un desbalance entre el crecimiento óseo y la adaptación de las partes blandas (músculos y tendones). En la parte superior de la tibia se encuentra el cartílago de crecimiento, zona que es más frágil que el hueso y puede inflamarse como consecuencia de la tracción que ejerce sobre ella el tendón de la rodilla, lo que da causa al dolor.

Otro de los factores de riesgo es la realización frecuente de ejercicio físico sin buena preparación física, especialmente elongación, por lo que suele presentarse con mayor frecuencia en niños deportistas y principalmente varones.

Síntomas

Habitualmente el inicio de esta lesión es lento e insidioso. Con frecuencia, el adolescente lo relaciona con un traumatismo, pero el dolor ya estaba presente.

El dolor característico es en la zona anterior de la rodilla, es decir, por debajo de la rótula en la parte superior de la pierna. El dolor puede ir desde leve a severo y se hace más intenso con la actividad física, especialmente al extender la rodilla o al realizar actividades de mayor impacto como saltar, patear el balón, etc. Puede ser bilateral aunque comúnmente es mayor a un lado. En ocasiones se puede sentir un aumento de volumen en la cara anterior de la pierna.

¿Cuándo consultar?

Si bien la Enfermedad de Osgood-Schlatter no es una enfermedad grave, es conveniente consultar al inicio de las molestias para descartar otras patologías como meniscopatía, infecciones o tumores, entre otras, y evitar un reposo deportivo prolongado.

La enfermedad de Osgood-Schlatter no se asocia a fiebre, decaimiento, baja de peso, enrojecimiento ni derrame articular, por lo tanto, frente a cualquiera de estos síntomas debe consultar inmediatamente.

Diagnóstico

Con el cuadro clínico establecido puede ser necesaria la toma de radiografías de las rodillas para descartar otras patologías de mayor severidad. Además, se puede realizar una ecografía, examen que va permitir ver el tendón patelar y sus características para mayor precisión y certeza de la lesión. Según los síntomas y exámenes iniciales, el médico tratante podría solicitar una resonancia, pero habitualmente no es necesario para esta enfermedad.

Tratamiento

Esta es una enfermedad autolimitada, ya que si no hacemos nada suele resolverse entre 12 a 24 meses. Sin embargo, el tratamiento actual se basa en disminuir la inflamación, y por ende, el dolor, y, en lograr un balance entre el tono y elongación muscular. Para esto puede ser necesario un período de reposo deportivo relativo, crioterapia y analgesia solo en casos muy severos.

Para los especialistas de MEDS el pilar del tratamiento es conseguir el balance muscular, y eso se logra mediante el tratamiento kinésico que se inicia con una etapa de manejo del dolor, posteriormente de elongación y, por último, un entrenamiento funcional y educación.

Prevención

La única forma de prevenir es ayudar a al adolescente mantener un buen balance muscular y elongación. Es fundamental hablar con los profesores de educación física de los colegios y/o entrenadores deportivos que le dediquen un importante tiempo al entrenamiento de la elongación y el balance muscular.

Complicaciones

En general, no se presentan mayores complicaciones, pero en algunos casos los adolescentes pueden presentar una osificación (o endurecimiento) exagerada de la tuberosidad de la tibia. Esta protuberancia puede ocasionar síntomas por roce y requerir una cirugía en edad adulta para evitar el dolor que se genera con el tiempo.

Otra complicación poco habitual, es que se puede producir una fractura avulsión de la tuberosidad de la tibia que podría requerir cirugía.

Existen otras complicaciones menos frecuentes que puede ser necesario tratar según aparición .Si bien son raras las complicaciones pueden requerir un tratamiento más agresivo con cirugía y por eso importante seguir las indicaciones del médico y prevenir.

Reintegro Deportivo

Una vez establecido el diagnóstico y descartada otra patología, el médico tratante debe definir si es necesario el reposo deportivo. Esto va depender de la severidad de los síntomas y de las necesidades del paciente.

En casos que sea necesario el reposo, el reintegro deportivo va estar dado por la sintomatología, es decir, cuando el niño esté en condiciones de realizar la práctica deportiva sin dolor. Por esto, es importante insistir en una evaluación temprana para evitar reposos prolongados

El reintegro deportivo va ser evaluado caso a caso en conjunto con el kinesiólogo a cargo, no solo para poder practicar deportes sin dolor, sino que además para evitar una recidiva de la enfermedad.