Enfermedad de Sever

Se trata de una inflamación del hueso en crecimiento del talón, y es la causa más frecuente de dolor de talón en el niño.

Se trata de una inflamación del hueso en crecimiento del talón, y es la causa más frecuente de dolor de talón en el niño. Es una enfermedad benigna, auto limitada que no deja secuelas, pero puede ser bastante invalidante en periodos agudos.

Por qué se produce

No tiene una causa especifica, pero el principal factor de riesgo es la etapa de crecimiento del niño (8 a 13 años). En esta etapa se produce un desbalance del crecimiento óseo y la adaptación de las partes blandas del talón, ocasionado una tracción mayor sobre el hueso en crecimiento y su consiguiente inflamación.

Otros factores de riesgo son: ejercicio físico sobre superficies duras, calzado inapropiado para el deporte, obesidad, alteraciones anatómicas y trastornos de la marcha.

Síntomas

El principal síntoma es el dolor del talón generalmente insidioso y progresivo. Puede ser bilateral y en las mayoría de los casos el niño lo relaciona con un trauma. El dolor se intensifica en el ejercicio especialmente en salto y carrera. Puede ocasionar que el niño no quiera caminar o camine de puntas. Habitualmente el dolor cede parcial o totalmente con reposo.

El cuadro típico no se asocia a fiebre, enrojecimiento, ni decaimiento.

¿Cuándo consultar?

Si bien la enfermedad de Sever no es una patología peligrosa, se recomienda que frente a un dolor óseo el paciente sea evaluado por traumatólogo infantil, con el principal objetivo de descartar otras causas como son infecciones, tumores y/o lesiones (esguinces o fracturas)

Diagnóstico

El diagnóstico es prácticamente clínico. La historia del dolor y el examen físico es muy sugerente. No hay un examen que confirme el diagnóstico, pero frente a la duda el médico puede solicitar radiografías, ecografías u otros exámenes de imagenología como resonancia, como así también exámenes de sangre.

Tratamiento

El tratamiento es sintomático, es decir, se intenta en primera instancia calmar el dolor. Para eso existen varias alternativas, desde modificar la actividad física, reposo deportivo, frío local, antiinflamatorios, o incluso, inmovilización con yeso o bota ortopédica.

Un tratamiento frecuentemente usado son las taloneras de silicona, que si bien, ayudan mucho en el tratamiento agudo del dolor, no deben ser usadas por tiempos prolongados para evitar un acortamiento aún mayor de del tendón de Aquiles.

En niños muy sintomáticos, o deportista que quieran reincorporarse más rápido al deporte, se puede realizar kinesiología, la cual va ayudar a aliviar el dolor, y a mejorar la elongación. El kinesiólogo, además, educará al paciente para realizar ejercicios en casa y evitar una recidiva.

Es importante considerar el uso de calzado apropiado para realizar actividad física, y no cualquier zapatilla de moda. Para estos los especialistas recomiendan un Footscan Clínico que determina el tipo de pisada y qué modelo de zapatillas se requieren.

Prevención

Para evitar una recidiva es fundamental que el paciente mantenga una buena elongación, que esté atento a los síntomas y que use zapatillas apropiadas para el deporte que está realizando.

Al ser una enfermedad del desarrollo, puede volver, y es por eso que ante un nuevo inicio de síntomas, debe consultar con su tratante para establecer la conducta a seguir.

Reintegro Deportivo

El reintegro deportivo es muy variable y depende principalmente de la sintomatología y del deporte. Una vez que el dolor haya disminuido se inicia el reintegro bajo la supervisión de un kinesiólogo y/o entrenador deportivo.

Es importante mencionar que no es necesario un reposo deportivo absoluto, sino, una modificación del ejercicio realizado.