Dolores de Crecimiento en los niños

Los llamados “dolores de crecimiento” son aquellos que se producen como consecuencia del crecimiento normal de los huesos y los músculos. Son dolores no producidos por un traumatismo y no relacionados con ninguna enfermedad ni trastorno del desarrollo y, por tanto, benignos. Afectan hasta el 40% de la población infantil y son más frecuentes en niños entre tres y siete años y durante la adolescencia.

Es importante diferenciar los “dolores de crecimiento” de otras causas de dolor producidas por el crecimiento del esquelético durante la infancia.

Para nuestra especialista en traumatología infantil de Clínica MEDS, Angélica Ibáñez “los dolores de crecimiento se dan en niños sanos, activos, que durante el día juegan, corren y saltan sin problemas y que empiezan a quejarse de dolor en la tarde o en la noche en una o ambas extremidades, variando de posición, incluso en ocasiones despiertan por el dolor que sienten”.

Remedios caseros para atenuar los dolores

Nuestra especialista recomienda algunas medidas caseras para ayudar a disminuir el dolor:

  • Fricciones de las extremidades con alguna crema
  • Estiramientos musculares
  • Baño tibio antes de acostarse
  • Poner calor local con guateros o agua tibia.
  • Analgésicos comunes si el calor o la fricción no es suficiente o si el niño tuvo actividad física importante (paseos, caminatas o fiestas de cumpleaños).

¿Cuándo debemos preocuparnos?

La doctora Ibáñez sostiene que “cuando los dolores ya no siguen el patrón típico (ocurren de día y de noche; el niño cojea; termina de jugar; es el mismo lugar siempre; no mejora con masajes ni analgésicos, o se presenta con baja de peso y decaimiento) se debe consultar a un traumatólogo infantil”

Las molestias están relacionadas con las actividades normales de un niño, por lo que no existe una manera de eliminarlos por completo.