Demencia

Enfermedad de Alzheimer

La Demencia Vascular se refiere al deterioro cognitivo global originado por la existencia de una enfermedad vascular cerebral de tipo isquémico o hemorrágico. En el caso de la enfermedad de Alzheimer, este mal es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta mediante un significativo deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales, a medida que las neuronas mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad se prolonga en promedio por 10 a12 años y es la principal causa de demencia en la vejez.

Sus síntomas más recurrentes son deterioro en la memoria, en el pensamiento y en la conducta de la persona, desorientación en el tiempo y espacio, inquietud y nerviosismo, cambios repentinos de carácter, trastornos del lenguaje, mutismo y signos de depresión, incapacidad para vestirse y resolver problemas sencillos y rutinarios, paranoia y conversaciones repetitivas. La enfermedad produce una disminución de las funciones intelectuales lo suficientemente grave como para anular la autonomía del paciente.

La causa de la enfermedad de Alzheimer es desconocida; sin embargo, cada vez se está insistiendo más en un componente de carácter genético. Sin embargo, no hay que obviar factores como virus, agentes tóxicos o ambientales, respuestas inflamatorias o golpes en la cabeza, los cuales pudieran provocar en forma conjunta o aislada una disfunción en el sistema general del organismo y en el comportamiento.