El Cáncer Cervicouterino es un tumor maligno que se desarrolla en la parte inferior del útero y que, en la mayoría de los casos, es causado por la infección persistente del Virus del Papiloma Humano (VPH), una infección de transmisión sexual muy frecuente.
En sus etapas iniciales no suele presentar síntomas, por eso el control ginecológico anual es clave para detectarlo a tiempo. Cuando está más avanzado, puede manifestarse con sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o tras la menopausia; flujo con mal olor o dolor pélvico.
Una realidad en Chile
En nuestro país mueren cerca de 600 mujeres al año por esta causa, lo que equivale a aproximadamente dos fallecimientos diarios. Además, se diagnostican alrededor de 1.500 nuevos casos cada año.
¿Se puede prevenir?
Sí. El cáncer cervicouterino es prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Las principales medidas son:
- Vacunación contra el VPH (Conoce nuestra campaña).
- Uso de preservativo.
- Estilo de vida saludable.
- Control ginecológico anual.
Para su detección existen el Papanicolaou (PAP), que identifica lesiones precancerosas, y el test de VPH mediante PCR, que detecta la presencia del virus.
La prevención y el diagnóstico precoz pueden marcar la diferencia.




