Artritis Reumatoide

No se sabe la causa exacta de esta enfermedad que ataca las articulaciones, pero si se reconocen una serie de factores ambientales que la gatillan como el tabaco y las infecciones bacterianas, entre otros.

Definición

Es una enfermedad inflamatoria crónica de las articulaciones de origen autoinmune que afecta principalmente a mujeres jóvenes. Se entiende por autoinmune un desorden del sistema inmunológico que ataca al propio organismo y en el caso de la Artritis Reumatoide (AR) en particular las articulaciones.

¿Por qué se produce?

No se sabe la etiología exacta de esta enfermedad, sin embargo se han encontrado múltiples factores involucrados como factores genéticos y hormonales y factores ambientales (tabaco, infecciones bacterianas y virales como el virus de Epstein Barr y el Parvovirus).

Con respecto a la actividad deportiva, se puede decir que la AR no es consecuencia de la práctica de ningún deporte.

Síntomas

Esta enfermedad se presenta como artritis, es decir, dolor, inflamación con aumento de volumen, calor y enrojecimiento articular de las pequeñas articulaciones de las manos y los pies principalmente.

También puede comprometer hombros, codos, caderas, rodillas y tobillos, articulaciones temporomandibulares y primera y segunda cervicales. Otra sintomatología importante es la rigidez matinal de las manos que puede durar una hora y más.

Es de curso prolongado y puede llegar a provocar grandes deformidades si no es tratada en forma precoz y agresiva. En etapas avanzadas de la enfermedad puede presentarse daño pulmonar, pericárdico, pleural, oftalmológico o asociarse a otras manifestaciones en piel u otro órgano.

Diagnóstico

En 1987 la ACR (American College of Rheumatology) creó los criterios de diagnóstico de AR, que son, en forma resumida:

  • Artritis simétrica de tres o más áreas articulares que involucren manos, por al menos seis semanas asociado a rigidez matinal de al menos una hora.
  • Presencia de Factor Reumatoídeo (FR) positivo en sangre.
  • Alteraciones radiográficas específicas.

 

Esto significa que para poder hacer el diagnóstico se deben tomar algunos exámenes. Antes se contaba sólo con el FR, sin embargo hace unos años se descubrió que el anticuerpo anti CCP en sangre aparecía en forma más precoz que el FR por lo que en la actualidad siempre se solicitan ambos exámenes. A pesar de lo anterior hay un 10% de AR que cursan con exámenes negativos

El daño radiográfico aparece alrededor de los dos años de evolución de la enfermedad, lo que quiere decir que cuando se diagnostica una AR en presencia de daño radiográfico se está llegando tarde.

Tratamiento

El tratamiento de la AR abarca tanto medicamentos como terapia física y rehabilitación. El objetivo actual del tratamiento es prevenir el daño articular, las deformidades y mantener la funcionalidad de las articulaciones. Para lograr este objetivo se cuenta con los siguientes medicamentos:

  • Antiinflamatorios.
  • Corticoides.
  • Drogas modificadoras del curso de la enfermedad: metotrexato, leflunomida, hidroxicloroquina, azatioprina, sulfasalazina. Estos medicamentos son el pilar fundamental de la terapia, ya que son los que permiten detener el avance de la enfermedad. Por este motivo es tan importante el inicio lo más precoz posible del tratamiento con al menos dos de los fármacos mencionados anteriormente.

Los antiinflamatorios y corticoides se usan sólo por períodos cortos para disminuir el dolor y la inflamación.

La terapia física ocupacional es muy importante para prevenir deformidades o para evitar que se siga deformando cuando ya hay alteraciones establecidas. El ejercicio físico también juega un rol fundamental, ya que ayuda a mantener la fuerza y los rangos articulares. Es importante considerar que la AR es una patología que está dentro de la canasta GES.

Tratamiento quirúrgico

Los pacientes deben ser evaluados en forma regular por un traumatólogo para definir el momento de la cirugía, ya que si se opera en forma precoz una articulación dañada mejora el pronóstico funcional.

Prevención

Como ya fue mencionado, la causa de esta enfermedad permanece desconocida por lo que todavía no se han implementado técnicas destinadas a prevenirla. Tiende a presentarse en forma más frecuente en familiares de pacientes con alguna enfermedad autoinmune por lo que se recomienda consulta médica precoz en caso de sospecha.