Ansiedad y Depresión, Golf como Terapia

Practicar golf ayuda a controlar la ansiedad y la depresión.

Al requerir una elevada concentración, la ansiedad no tiene cabida. Quienes lo practican, terminan aprendiendo también a relajarse. Por eso, la comunidad médica está reconociendo en el golf una buena terapia.

La misión de un adepto al golf es embocar una bola pequeña en un hoyo igual de diminuto. Claro que tiene que hacerlo empleando el menor número de golpes posibles. Por eso, con tranquilidad y precisión, el jugador tiene que pensar muy bien antes de tomar su palo y dar el empujón. Se calcula que la duración de ese movimiento es de 1,3 segundos en promedio, por lo que la persona no puede darse el lujo de tensar sus músculos y desconcentrarse por estar ansiosa.

La práctica del golf necesita de tranquilidad, de lo contrario, simplemente, no se juega bien. Por eso, quienes realizan esta actividad aprenden a controlar su ansiedad y les ayuda incluso a combatir síntomas depresivos.

De hecho, los beneficios del golf están siendo cada vez más reconocidos por la comunidad médica. El Instituto de Salud Pública de Gran Bretaña, incluso, lo adoptó como terapia para personas obesas, no sólo porque quema 400 calorías por hora, sino porque reduce la ansiedad y la depresión.

Menos síntomas Depresivos

El golf, aunque no es un deporte de equipo, es una actividad social. Se realiza en un entorno privilegiado y requiere concentración. Para Rafael Gutiérrez, médico deportólogo de Clínica MEDS, estas tres características son las que hacen que el golf colabore en reducir síntomas depresivos porque, sobre todo, obliga al participante a pensar en el juego y no en sus sentimientos depresivos.

Enrique Aguayo, psicólogo deportivo de MEDS, comenta que hay varios estudios que han demostrado que cuando el deporte es bien guiado, proporciona estas ventajas. En el caso del golf, dice Aguayo, la distracción mental producto de la concentración es muy saludable.

Cómo reducir la ansiedad antes de la práctica

El especialista Joseph Parent, da tres consejos que resultarán en un mejor juego.

Ralentizar todos los movimientos cuando se llega al campo de golf, manteniendo la atención sobre lo que se está haciendo en el presente, más que lo que se ha estado haciendo antes del juego o lo que se debe hacer después.

  • Ralentizar todos los movimientos cuando se llega al campo de golf, manteniendo la atención sobre lo que se está haciendo en el presente, más que lo que se ha estado haciendo antes del juego o lo que se debe hacer después.
  • Respirar profunda y lentamente durante un minuto o dos al llegar al campo de golf. Visualizar que se despojan en la exhalación la ansiedad y el estrés. Otra buena táctica es hacer una exhalación lenta antes de empezar cada disparo. El cuerpo toma este ejercicio como una sensación de calma.
  • Una buena estrategia es imaginar que se dejan todos los pensamientos ansiosos en una caja imaginaria fuera del campo de golf. Cuando llega un pensamiento mientras se está jugando, enviarlo de vuelta a la caja y pensar que se ocupará de él después de la ronda.

Fuente Diario La Tercera.