Las alergias alimentarias se desencadenan cuando el sistema inmunitario identifica a un alimento erróneamente como una amenaza para el cuerpo, generando signos y síntomas como problemas digestivos, urticaria o incluso inflamación de las vías respiratorias. La leche, la soya, los huevos, el trigo, el maní, las nueces, el pescado y los mariscos son responsables del 90% de los casos que provocan este tipo de alteraciones.
En nuestro país la incidencia de las reacciones alérgicas por alimentos va en progresivo aumento entre nuestra población, y hoy se estima que su prevalencia es cercana al 6% en niños y un 4% en adultos.
Según explicó la doctora Jéssica Salinas, inmunóloga de Clínica MEDS, “son reacciones alérgicas gatilladas, específicamente, por comer determinados alimentos e incluso también por el contacto directo con estos. Los alimentos que causan alergia alimentaria varían de acuerdo a la edad del paciente. En los niños más pequeños, en lactantes sobre todo, predomina la leche. Una vez que crecen pueden aparecer alergias al huevo, a la clara, a la yema y también a los frutos secos. En niños adolescentes, que ya tienen alergias respiratorias en primavera, suelen aparecer alergias a frutas y verduras. En adultos, predominan las alergias a pescados y mariscos”.
En relación con los síntomas más habituales para quienes padecen hipersensibilidad alimentaria, la facultativa aseguró que “las más comunes son las reacciones inmediatas. Existen reacciones cutáneas de tipo roncha o hinchazón de labios y ojos, que en los casos más severos pueden llegar hasta el shock alérgico y ese es el más importante de buscar, tratar y estudiar para hacer las dietas adecuadas. También existen cuadros menos severos, pero más molestos, que son en aquellos pacientes que tienen síntomas digestivos más retardados en su manifestación”.
De acuerdo con las investigaciones que se han hecho a nivel mundial, se ha detectado que cualquier alimento puede causar una reacción alérgica, pero sólo ocho alimentos causan el 90% de éstas: la leche, la soya, los huevos, el trigo, el maní, las nueces, el pescado y los mariscos.
Respecto a la duración que puede llegar a tener una alergia alimentaria, la inmunóloga de Clínica MEDS aseguró que “depende de varios factores. Por una parte, del tipo de alimento al cuál es alérgico. Por ejemplo, la alergia a la leche tiende a mejorarse con el paso del tiempo. A diferencia de la alergia al maní, que tiende a ser una alergia que dura toda la vida. Sólo el 20% de los pacientes logran mejorarla”.
En este sentido, la especialista explicó que la gravedad de los síntomas de una alergia alimentaria dependerá de la cantidad de alimento que se ingiera, de la cantidad de exposición que se haya tenido previamente y del grado de sensibilidad que se tenga al alimento. Los tratamientos varían de acuerdo a la edad, a la severidad, a los síntomas y según los alimentos al cuál son alérgicos.




