Cómo adaptar nuevo ciclo de sueño de los escolares, después de las vacaciones

Niños y adolescentes alteran su ciclo sueño durante las vacaciones. Estos desajustes deben comenzar a corregirse desde ya, de lo contrario, los menores no podrán cumplir sus funciones sociales y estudiantiles. Y para que el cambio del regreso a clases no sea tan brusco como para llegar a producir apatía, o somnolencia diurna, es importante preparar al organismo con al menos una semana de anticipación.

“Los niños, a una semana de entrar a clases, vienen con trastornos del horario y lo ideal es ir en estos días controlando el despertar de ellos. Acostarse antes y despertarse antes. Lo mínimo que se pide para regular el horario es una semana antes. Nadie dice despertarlos siete de la mañana, sino que entre 9 y media o 10 de la mañana, si es que se acostaron después de las 23 hrs. Ideal es mantener 8 y 10 horas de sueño. El día de clases, si no acostumbraste a ese organismo la semana previa, el estudiante andará con sueño, dolor de cabeza, no se concentrará, y estará con bostezos. El proceso de aprendizaje se alterará, el cerebro no retendrá lo que se está aprendiendo con el profesor”, sostiene la neuróloga de Clínica MEDS, Dra. Marcela Cáceres.

Un tema que recalca la profesional, es que desde comenzado el período escolar, el estudiante debe tener hábitos de estudios. “Debe haber un lugar tranquilo, un espacio adecuado, no acostado en su cama o sentado en el suelo. Ideal frente a un escritorio para escribir de buena manera cuando haya que hacerlo”, añade la profesional.

En el caso de niños con déficit atencional o hiperactivos, lo óptimo es segmentar el tiempo de estudio. “En estos casos deben ser bien precisos, es decir, una sesión de 20 minutos, parar unos 5 más y volver luego con otros 20 minutos. Es mejor esos períodos cortos con ellos”, sostuvo la Dra. Cáceres.

Sugerencias
• Restablecer horario 1 semana o 10 días antes de que comiencen las clases
• Fija una hora para ir a acostarse
• Establecer desde un inicio hábitos de estudios y tiempo que se dispondrá para estudiar en casa.
• Crea un ambiente relajado.
• Fijar horas para apagar la televisión y videojuegos de la habitación del niño.