Taller de Natación para niños y bebés

La experiencia a temprana edad con el agua es muy importante para los niños y bebés a la hora de aprender a nadar y así evitar los cada vez más frecuentes accidentes en piscinas. Además, son variados los beneficios que entrega la actividad acuática a los pequeños, puesto que les permite establecer un mayor vínculo con los padres, favorecer el desarrollo psicomotor, entre otros factores.

Por este motivo, en MEDS hemos desarrollado un curso de Natación para Niños y Bebés bajo el lema de: “Aprende a Nadar Jugando”.

El objetivo principal de este curso es que los niños conozcan y disfruten el medio acuático, a través de diferentes juegos y canciones que permita el contacto con sus padres, la sociabilización con los pares y la adquisición de una mejor motricidad.

Natación para bebés (0 a 3.5 años)
La natación para bebés considera a niños de 0 a 2 años con la participación del padre o la madre en el agua.

Beneficios:

Desde los dos a tres meses en adelante, los pequeños aprenden a adaptarse de buena manera en este espacio y a trabajar la respiración, además, los beneficios de esta actividad en menores de 3 años son variados y principalmente:

  • Favorece el desarrollo psicomotor, ya que los movimientos en el agua permiten ir ganando fuerza en los músculos y coordinación en sus desplazamientos.
  • Fortalece el sistema cardiorrespiratorio: con el ejercicio que se realiza en el agua se fortalece el corazón y los pulmones.
  • Fortalece la relación afectiva con la madre o padre.
  • Ayuda a que los bebés aprendan a compartir y socializar con otros niños.
  • Ayuda al bebé a relajarse y por lo tanto a comer y dormir mejor.

Natación para niños (3.5 años y +)

La natación para niños contempla a niños después de los 3 años.

Beneficios

Cuando éstos trabajan sin sus padres dentro de la piscina, comienzan a coordinar el braceo, pataleo y la respiración. Una de las tareas primordiales de estos cursos es que el menor aprenda a desenvolverse en este entorno, ya sea aprendiendo a flotar o sumergirse, nadando pequeños trechos bajo el agua y tirándose desde afuera a la piscina.

“Queremos ayudar a evitar accidentes y salvar las vidas de los niños y bebés. La constancia es vital y los resultados se ven en un corto plazo, además los niños lo pasan muy bien y se entienden bastante”, puntualiza la profesora Vinka Bakulic de MEDS.