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La revolución del bienestar.

Chile envejece y se requiere más que nunca internalizar el concepto de madurez activa, autovalente y “empoderada”, sostiene el médico de MEDS Juan Carlos Molina. Entrevista concedida a Revista Cosas.

¿Qué necesitamos? Un cambio radical en la concepción de la salud, en la educación, en la cultura. En la mentalidad de las personas, para vencer muchos más "ismos": sedentarismo, individualismo, consumismo, "viejismo". Así, recuperaremos los espacios públicos, las relaciones interpersonales, el amor y la felicidad, explica el destacado médico geriatra Juan Carlos Molina, en entrevista concedida a Revista Cosas en última edición.
 
 
A continuación, los principales conceptos vertidos por el actual presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile:
 
Juan Carlos Molina estuvo en Naciones Unidas defendiendo los derechos de las personas mayores. El derecho a "empoderarse", a ser participantes activos de una sociedad mundial que se hace cada vez más longeva, pero que aún necesita dar pasos para asegurar que este logro de más años sea fecunda para todos.
 
No es la primera conquista en tal sentido el doctor Molina, quien además de ser facultativo de Clínica MEDS, es profesor asistente de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Ya su voz fue escuchada por el tribunal Constitucional y aportó su grano de arena en la modificación de la Ley de Isapres, en lo que se relaciona con determinados derechos de los mayores a recibir una atención menos discriminatoria.
 
"Hay que tener un lado un tanto loco para ser cuerdo", señala con humor. Por eso le encanta dar batallas, poner el dedo en la llaga y remecer conciencias, aunque muchos lo tilden de medio Quijote, pero él cuenta que son muchos más los que hoy acogen sus planteamientos del envejecimiento activo y lo que globalmente llama la revolución del bienestar.
 
 
"A fines de esta década, la población de adultos mayores se empinará a cerca del 12 a 14 por ciento probablemente. Se estima que en 25 años, de un millón y medio de adultos mayores, se llegue a los 3 millones el año 2025. Es decir, en 14 años más, prácticamente aumentará entre un 80 a 90 por ciento el número de personas de la tercera edad".
 
Personas que sin estar enfermas, y frente a un problema físico, social o mental, sí pueden estar proclives a sufrir pérdidas.
 
El mismo doctor Molina lo explica desde su función como médico especialista:"soy un experto en prevención de choques. Vale decir, en la prevención de la discapacidad, la preservación de la funcionalidad. Pero me hacen trabajar como tasador de autos chocados. Muchas personas suelen llegar tarde a mi consulta (aunque ahora tengo más pacientes mayores de 35 años). Por eso acuñé esta frase: la salud es la función. No hacer la función es una disfunción o enfermedad y ello nos puede llevar a la defunción. Entonces, mi mensaje es ¡no se deje estar! ¡siga funcionando!

¿Cómo comenzamos a superar el mito de que envejecimiento es sinónimo de enfermedad?

Puede haber una persona mayor sana, vigorosa, que tiene 75 años en el carnet, pero tiene 55 en su musculatura y agilidad, y otra con 55 años, que posee la funcionalidad de alguien de 75. Justamente, uno de los principales elementos a derribar son los mitos, como decir que viejo es igual a ser enfermo. No soy un médico que evita el envejecimiento, porque este es inherente a la vida. Me centro en prevenir patologías que van a traducirse en la pérdida funcional que podría hacer que esa persona se transforme en discapacitada. Y si una persona tiene una patología, la trataré de tal manera que se busque la mayor recuperación funcional posible. En tal sentido, un eje fundamental es mantener la función.
 

¿Cuál es el gran motor de la salud que usted llama función?

El gran motor se llama músculo y se construye con elementos esenciales que hacen a la persona autónoma. Una buena nutrición, una buena actividad física y ejercicio y no tener conductas riesgosas, como sedentarismo, tabaquismo o alcoholismo, entre otras.
 

¿Habla de ejercicio en distintos sentidos?

El ejercicio en todas sus modalidades, el ejercicio aeróbico que ayuda a prevenir y para tratar la diabetes, por ejemplo y que nos ayuda como profiláctico y preventivo de demencia. El ejercicio rítmico nos ayuda como antidepresivo, el ejercicio de fuerza y resistencia que impide que perdamos musculatura, el ejercicio de flexibilidad y de equilibrio, que evita las caídas y los ejercicios de relajación que nos ayudan a manejar mejor el estrés. El envejecimiento activo no se centra solo en la actividad física, sino también en el contacto intergeneracional de una manera fluida. En la medida que los mayores "se crean el cuento", que tengan convicción, van a poder inundar los distintos espacios societarios.
 
 

¿Cómo internalizar esto en los mayores?

La educación es salud, y la salud no solamente es tratamiento de la enfermedad, si bien debemos ser efectivos en tratar la enfermedad, pero esa es la mitad del trabajo, la otra es generar salud física, mental, funcional y social, para un buen envejecer.

¿Cuál es el concepto de éxito y felicidad en esta revolución del bienestar?

Lo exitoso no está centrado en una mayor productividad económica. Se relaciona con que yo sea feliz, que esté en paz conmigo, con mi ambiente y con la naturaleza. Este envejecimiento exitoso pasa también por mantenerse activo, física, mental y socialmente.
 

¿Y el papel de la familia?

Es un gran tema para esta revolución del bienestar, en el sentido de buscar espacios comunes, de conversación, ver nuestros problemas y la búsqueda de soluciones conjuntas. Hay un interesante movimiento llamado "slowly", del hazlo lento para decantar las cosas, del hacer lo importante y no lo urgente.
 
Si Chile se centró en un momento en la atención materno-infantil, afirma el doctor Juan Carlos Molina, porque era lo que se necesitaba, ahora tiene que responder con una atención gerontológica y geriátrica en forma rápida. "Hoy existen 40 médicos geriatras reconocidos por la Corporación Nacional de Certificación de Especialidades Médicas y necesitamos alrededor de 400...entonces hay que reaccionar. Como país no podemos seguir esperando... pensemos que uno no permite que nuestros hijos al momento de nacer no sean atendidos por un pediatra, pero a nuestros padres sí lo pueden atender médicos sin formación en materias de envejecimiento normal o patológico. Un segundo para la reflexión y de ahí a la acción para lograr el bienestar en esta vida", precisó.
 
Fuente: Revista Cosas.

 

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