La rehabilitación kinésica de la tendinopatía rotuliana en runners, va desde 4 a 6 semanas, dependiendo de si el runner no presenta dolor ni una rotura o calcificación en el tendón que pudieran retrazar el proceso.
Los objetivos a conseguir en una primera etapa de rehabilitación son los siguientes:
Al ser una lesión por sobrecarga de la rodilla, se aplicará hielo 10 minutos cada 1 hra. durante el tiempo que dure la lesión. Flexibilizaremos extremidades inferiores: isquiotibiales, gemelos, psoas, aductores y especialmente cuádriceps. Esta flexibilización debe ser por lo menos 3 veces 30 segundos con cada pierna. Ejercicios sin impacto si no presenta dolor (bicicleta, piscina), ejercicios de balance y propiocepción suaves (equilibrio en 2 pies sobre superficie inestable)
Se continúa con la aplicación de hielo un par de veces en el día, además de los ejercicios de flexibilización, colocando énfasis en el cuádriceps. Se comienzan a realizar ejercicios excéntricos de la musculatura de cuádriceps. Este tipo de ejercicios se basa en realizar fuerza muscular pero con estiramiento del músculo, se realizará en la silla de cuádriceps, con bajas cargas para el tendón (de 20-60º de flexión de rodilla). Además, se comenzarán a realizar ejercicios cardiovasculares de mayor exigencia (elíptica o simplemente caminata). Se proseguirá con el entrenamiento del balance que puede ser monopodal sobre una superficie inestable, para aumentar la dificultad, se puede realizar con ojos cerrados.
En estas semanas se podrán ir aumentando las cargas en el ejercicio excéntrico de cuádriceps, aumentando levemente el rango de flexión de rodilla (20-80º) y así comenzar con ejercicios con apoyo de pies como sentadillas. Se comienza con trote fraccionado solo en el caso de no haber dolor (se alterna caminata con trote comenzando con un porcentaje mayor de trote y menor de caminata hasta invertirlo y llegar al trote continuo).
Proseguir con lo realizado durante las semanas anteriores y comenzar a trotar durante tiempos más prolongados y a la velocidad que tenía el runner antes de lesionarse hasta llegar a la distancia y velocidad basal.
Si el runner no presenta dolor ni una rotura o calcificación en el tendón que pudieran retrasar su rehabilitación, este debería estar corriendo entre 4-6 semanas, comenzando con distancias cortas y velocidades más bajas hasta llegar a trote rápido y distancia habitual.
