Alteración estructural del tendón que une la paleta con la tibia en cualquier parte de su recorrido y es parte del mecanismo extensor de la rodilla.


Los tendones son parte del llamado tejido conectivo del organismo, que, junto a los tejidos óseo y muscular, forman parte de la estructura básica y fundamental de nuestro sistema locomotor. Es por ello que los tendones trabajan permanentemente en el movimiento del cuerpo y, por lo tanto, la exigencia sobre ellos está en directa relación con la magnitud de la actividad física que se realice.
En el caso de la tendinopatía patelar, ésta tiene que ver con la alteración estructural del tendón que une la paleta con la tibia en cualquier parte de su recorrido y es parte del mecanismo extensor de la rodilla, articulación que recibe una carga muy importante en el cuerpo.

Las causas más frecuentes de este tipo de lesiones son los microtraumatismo por repetición sobre la rodilla, como por ejemplo, en saltos dentro de un deportes como el basquetbol, voleibol, tenis y fútbol, entre otros, además de trote sobre superficies muy duras, y calzado deportivo sin la capacidad de absorber impactos adecuadamente (running). A ello se suma la mala capacidad elástica de la musculatura del muslo (cuádriceps), a lo que se agrega un origen traumático (golpes sobre el tendón).
Estas lesiones se encasillan dentro de una denominación clásica dentro de la traumatología deportiva, que son las llamadas "lesiones por sobreuso".
“El síntoma más frecuente es dolor en cualquier parte del tendón, acompañado generalmente de inflamación y de algún grado de limitación al utilizar la articulación de la rodilla. En general como en toda lesión de origen inflamatorio y que afecte a un tendón, el paciente debe guardar reposo absoluto de todas aquellas actividades físicas que involucren el segmento lesionado”, agrega el doctor Camilo Azar.
Si bien cada individuo puede experimentar los síntomas de una forma diferente, los más comunes son:
Dolor y sensibilidad en el área del tendón rotuliano.
Hinchazón.
Dolor al saltar, correr o caminar.
Dolor al doblar o al enderezar la pierna
Aumento de la sensibilidad por detrás de la rotula
Lo primero es la evaluación clínica que realizará el médico para determinar si se trata de esta lesión. La que será corroborada por una ecotomografía, que mostrará la magnitud de la lesión, la zona que está afectando (si es medial, proximal o involucra alguna inserción) y el nivel de inflamación que ésta presente, entre otras sintomatologías.
La tendinopatia patelar no debe descuidarse y debe ser tratada a tiempo, advierte el médico.
“No hay que acostumbrarse a estar con dolor o hacer deporte con molestias. Las lesiones en la rodilla deben ser tratada con tiempo, si uno se deja estar, estas comienzan a hacer progresivamente crónicas. Con los primeros síntomas que provoquen dolor tras alguna actividad física, debe ser evaluado por un médico traumatólogo. Cuando se hace crónico y se altera en forma estructural el tendón se puede llegar a realizar una intervención quirúrgica para poder resolver la patología definitivamente”, precisa el traumatólogo.
La primera etapa de tratamiento consiste en disminuir la actividad y quitar el dolor. “Esto se hace con reposo de actividad deportiva y el uso de antiinflamatorio, además de frío local. No significa quedarse en cama cuando hablamos de reposo, sino más bien a dejar de realizar deportes de impacto o que afecten la zona dañada”, sostiene el kinesiólogo Marcelo Vargas, jefe del área de kinesiología de MEDS, quien entrega pautas a desarrollar en la etapa de rehabilitación kinésica.
Al reposo y la indicación de tratamiento de fisioterapia hay que agregar: Elongación de la musculatura del muslo, específicamente cuadriceps. Elongación del resto de la musculatura de la extremidad inferior. Colocar hielo en la zona del tendón por espacio de 10 minutos (3 a 4 V/D).
Comience a realizar trabajo contra resistencia de los músculos que no estén relacionados con el tendón rotuliano y agregue:Contracciones isométricas de cuadriceps (sin originar dolor)
Entrene su capacidad aeróbica en la piscina o en equipos especialmente adaptados para dicho fin.
Comience a trabajar su cuadriceps con un poco de carga (sin originar dolor) y de inicio a entrenamiento en bicicleta estática sin carga y sin originar molestias.
Contrólese con su medico e inicie pequeños trotes sobre tredmil. Elongue el cuadriceps sin restricción y comience a realizar actividad física controlada por su profesor.Solicite una evaluación muscular Isokinetica para conocer el estado de la musculatura del muslo y solo reintégrese a su actividad deportiva habitual cuando no sienta ninguna molestia luego de entrenar dos semanas seguidas sin presentar el más mínimo problema.

Al existir falta de flexibilidad, se tienen tendones más rígidos y se les transmite una mayor exigencia a estos, cuenta el facultativo. “Debilidad y desbalance muscular pasan a ser factores cruciales. Al existir un mal acondicionamiento físico, entrenar con una lesión activa o la realización de malos gestos técnicos en algunos deportes, ciertos tendones pueden ser sobrecargados.
Si el runner no presenta dolor ni una rotura o calcificación en el tendón que pudieran retrasar su rehabilitación, este debería estar corriendo entre 4-6 semanas, comenzando con distancias cortas y velocidades más bajas hasta llegar a trote rápido y distancia habitual. 