Se produce como consecuencia de un golpe directo sobre el hombro o una caída en la que se apoye todo el cuerpo sobre el brazo en extensión y está asociado a mucho dolor y deformidad de la articulación
Técnicamente la Luxación de Hombro está referida a la pérdida de la congruencia parcial o total de la articulación, que en otros términos sería la salida de la cabeza del húmero (el hueso principal del brazo) de su cavidad articular en el hombro.
Generalmente es una lesión que se produce en gente joven y que practica deportes de contacto (rugby) o deportes como esquí náutico o esquí alpino, entre otros. En adultos mayores, generalmente va asociada a fractura y requiere de una operación inmediata, esto por la calidad de los huesos de una persona mayor.

Sin embargo, lo que hay que tratar de prevenir es que se repita, lo que implica no realizar actividad deportiva hasta haber recuperado totalmente la movilidad y la fuerza (2 ó 3 meses aproximadamente). Si la persona que se luxó no es deportista permanente y no practica deportes de contacto, puede no requerir operación y sí solo tratamiento kinésico.
Sí es recomendable la intervención quirúrgica en personas que hacen deportes de contacto y se han lesionado en dos o más ocasiones de la misma zona (luxación recidivante o inestabilidad de hombro).

El manejo ideal es llevar al húmero a la posición original y se hace generalmente con sedación y analgesia. Es aquí cuando se procede a la reducción (volver al hombro a su posición correcta).
Para analizar la magnitud de la lesión debe realizarse una resonancia magnética, ya que generalmente se dañan ligamentos, cartílagos, huesos y tendones (manguito rotador).
En caso de ser necesaria una intervención quirúrgica, ésta consiste en devolver la clavícula a su lugar, la que se hace usando una especie de riendas (hechas de Kevlar, un material muy resistente) o unos botones metálicos con suturas especiales. Estas permiten mantener la clavícula sujeta al hueso coracoide. Es decir, en términos simples, se fabrican unos ligamentos para sujetar la clavícula. La operación dura entre 45 y 60 minutos.
Es una cirugía pequeña y su recuperación es bastante rápida, porque no se toca la articulación del hombro, si no que es por fuera de ésta. En un rugbista el tiempo de recuperación variará entre dos y tres meses.
Por otra parte se debe descartar una fractura. De no haberla, se sigue un período de inmovilización que puede ir de una a tres semanas, con un posterior tratamiento de rehabilitación kinésica para fortalecer los músculos de la zona.
Tras la operación, el paciente debe comenzar una etapa de rehabilitación kinésica. Hay etapas que cumplir y se deben respetar los plazos de cicatrización de los tejidos.
Una primera etapa se centrará en la protección de la zona operada y la educación al paciente, donde se le explicará por qué no puede mover su brazo y cómo será su etapa de recuperación. Existirá un manejo del dolor post quirúrgico, del edema que aún se presenta en el paciente y la activación muscular de la zona.
Para calmar el dolor el trabajo del kinesiólogo se centrará en fisioterapia, corrientes analgésicas, calor (por las contracturas musculares de la zona lesionada), hielo (al final de la terapia), masajes de drenaje, entre otras terapias. Lo más importante es cuidar la cirugía, y trabajar el dolor y el edema y comenzar a mover el brazo en forma suave.


En una segunda fase (tercera semana aproximadamente) comienza una etapa de mayor énfasis de movilidad del brazo, con ejercicios con bastón, balón y los que realice el propio kinesiólogo (movilidad en un rango protegido). A la vez se va fortaleciendo la musculatura, que se puede trabajar sin interferir en la zona de la cirugía.
Si bien los plazos de rehabilitación kinésica dependerán de la evolución del paciente, se estima que una luxación operada requiere entre 15 a 20 sesiones de kinesiología, para posteriormente realizar un trabajo en gimnasio. La reincorporación al deporte se estima dentro de 3 meses.
Hombro No operado: En el hombro no operado, se debe pasar una etapa de reposo y el trabajo kinésico se centrará en estabilizar el hombro, que la musculatura ponga en marcha sus propios mecanismos estabilizadores para tratar que esa inestabilidad alcance su rango normal de movilidad. Los rangos o plazos de rehabilitación kinésica podrían ser menores.
