Búsqueda de Lesiones y Enfermedades

Lesiones y Enfermedades > Artículo: Ligamento Cruzado Anterior >

Lesiones y Enfermedades

Ligamento Cruzado Anterior

El LCA es un ligamento que parte desde la zona anterior de la tibia y va en forma oblicua, ubicándose en la zona posterior del cóndilo femoral lateral. Tiene dos fascículos, que se denominan anterolateral y posteromedial.

Autores: Mansilla, Gonzalo, Azar Saba, Camilo
Especialidades: Imagenología, Exámenes, Traumatología y Ortopedia
Sub especialidades: Rodilla

Centro Médico MEDS

Síntomas I Examenes I Cuando operar I Prevención I Rehabilitación Kinésica 

Definición

El Ligamento Cruzado Posterior (LCP) es un ligamento que corresponde a uno de los ejes centrales de la rodilla y es considerado un estabilizador importante de esta articulación. La lesión de LCP corresponde al daño estructural que se produce en este ligamento, pudiendo ser una rotura parcial o completa.

¿Cómo se produce la lesión?

La razón más común y de mayor consulta, es por un traumatismo ocurrido en deportes de alta energía, como el fútbol, rugby o judo. Un golpe o movimientos brusco desestabiliza la rodilla, rompiendo el Ligamento Cruzado Posterior, pudiendo, incluso, afectar algún otro ligamento. Otra de las causas donde se ha visto un alto aumento de lesiones en el LCP es en los accidentes automovilísticos.

Síntomas

Una vez ocurrida la lesión, el paciente presentará dolor acompañado de derrame dentro de la rodilla, lo que se conoce como hemartrosis, además de una sensación de inestabilidad importante de la articulación. Cuando el paciente camina, siente una constante sensación de debilidad e inestabilidad.

Al momento de producirse la lesión, la persona sentirá un chasquido dentro de la rodilla, y por lo general no puede continuar practicando el deporte que realizaban en el momento. El dolor es tan grande que la persona no puede apoyar el pie sobre el suelo.

Exámenes necesarios para el diagnóstico

Tras la anamnesis respectiva, el médico confirmará el diagnóstico de la rotura de LCP y la magnitud de ésta a través de una Resonancia Nuclear Magnética. El uso de radiografía nos puede ayudar a observar cuánto se subluxa hacia posterior en relación a la rodilla contra lateral sana.


 
Pantalla Completa

Cirugía del Ligamento Cruzado Anterior

Describe cómo se realiza una construcción del Ligamento Cruzado Anterior


Cuándo Operar

Si el paciente es una persona que realiza actividad física permanente o practica algún deporte en forma habitual, la recuperación debe ser rápida para su reintegro deportivo. En esos casos, se realiza una intervención quirúrgica.

En esta situación, los médicos pueden reemplazar el ligamento lesionado con una parte de un tendón sacado de alguna zona de su cuerpo. Si una porción grande de hueso fue desgarrada por el ligamento lesionado, esta porción puede ser reacomodada usando tornillos internos.

Existe, además, un tratamiento ortopédico a través del uso de una férula, una órtesis especial, que impide la subluxación de la rodilla hacia posterior. Este tipo de tratamiento es aconsejable en pacientes de edad avanzada y el nivel de actividad física que tiene es bajo, o cuando no existen lesiones asociadas (rotura de meniscos, otros ligamentos y cartílago, entre otros) y el afectado es sedentario.


Tratamiento post operatorio

El período de recuperación postquirúrgico del Ligamento Cruzado Posterior variará de entre 6 a 9 meses, siendo, incluso, más prolongado que la recuperación tras la rotura de un LCA.

Prevención

La preparación pre-competitiva es muy importante, toda vez que un buen fortalecimiento muscular ayuda a prevenir este tipo de lesiones. Es por eso que en los deportistas es muy importante el trabajo de cuádriceps y el fortalecimiento de toda la zona.

Rehabilitación Kinésica LCP

La rehabilitación de la lesión del Ligamento Cruzado Posterior (LCP), por lo general, es de carácter levemente más conservador que la del Ligamento Cruzado Anterior (LCA) y la progresión del tratamiento dependerá de la gravedad que haya tenido, y de las lesiones asociadas que el paciente haya presentado. En este sentido, la rehabilitación será más rápida en una lesión grado I y II, mientras que será más lenta en una lesión grado III.

En una primera instancia se deben evitar los desplazamientos posteriores de la tibia con respecto al fémur, toda vez que puede generar una tensión que impide la correcta reparación de la zona lesionada, y que llevaría a generar una laxitud residual de la articulación. Para esto se utiliza una férula con control del rango de flexo extensión y con un tope posterior (detrás del extremo proximal de la tibia). Los ejercicios de activación de isquiotibiales comenzarán entre la 8va y 12va semana.



En el proceso de rehabilitación del LCP, el cuádriceps desempeña un rol fundamental. Esto se debe a que este músculo es un estabilizador dinámico de la tibia, y además, contrarresta la tracción posterior de los isquiotibiales.

Reintegro Deportivo

A diferencia de la rehabilitación en lesiones de Ligamento Cruzado Anterior (LCA), señala el Dr. Cristián Voss, médico traumatólogo, el proceso de recuperación en lesiones de Ligamento Cruzado Posterior (LCP), es más lenta debido al menor soporte de estabilizadores estáticos que este tiene.

Es imprescindible tener claridad de qué lesión se está tratando, ya que los tiempos cambian dependiendo si es una de LCP parcial (GI - GII) o una lesión de LCP completa, ya sea aislada o asociada a patologías de otros ligamentos.

A rasgos generales, el reintegro deportivo en lesiones completas de LCP debe cumplir ciertos requisitos similares a los de la lesión de LCA. Si bien la reincorporación a las actividades de la vida cotidiana es más lenta y progresiva, el retorno a las actividades deportivas puede darse a los 6 meses en lesiones aisladas y a los 9 meses en lesiones combinadas.

Es importante que, previo al alta para comenzar a hacer deporte, se debiera tener una evaluación médica completa de las condiciones de fuerza muscular, propiocepción, estabilidad funcional y clínica, ya sea mediante test funcionales (Functional Movement Screen, Hop Test) o pruebas de evaluación isocinética.

En este tipo de lesión, el fortalecimiento de los músculos cuádriceps sobre los isquiotibiales, es clave para la recuperación.

Dependiendo de la actividad deportiva, serán los plazos de espera. Los deportes de carrera en línea recta (running) son los que primero podrán reincorporarse, y aquellos que implican saltos, frenadas bruscas y cambios de dirección, se deben incluir progresivamente.

Fases de Rehabilitación

Fase I (aguda) 0-4 semanas

Objetivos:

Protección de los tejidos, acompañado de un control del dolor e inflamación con fisioterapia, Masoterapia y electro estimulación, principalmente. Se busca minimizar los efectos de la inmovilización, mantención del ROM (rango movilidad) 0-60°, movilidad patelar, movilidad pasiva en prono, control distal de cuádriceps, ejercicios de tobillo con banda elástica. Modificación de flexión de brace (órtesis) según indicación médica

Fase II (intermedia) 4-12 semanas

Objetivos:

Aumento de ROM, reeducación de la marcha, potencialización del control neuromuscular. En esta etapa se continuará con la activación muscular de toda la extremidad (sentadillas 0-45°, press piernas 0-60°), excepto la de isquiotibiales, los cuales comienzan a activarse entre la 8va y 12va semana. Generalmente se retira la ortesis a las 8 semanas y se comienza con trabajo en bicicleta, progresar a elíptica, y press piernas de 0-90°.

Fase III (tardía) 3-6 meses

Objetivos:

Los objetivos a cumplir en esta fase están relacionados con seguir fortaleciendo los isquiotibiales, potenciando cuádriceps y toda la extremidad afectada. Se progresará en ejercicios de propiocepción, balance, y trabajo en carrera y se introducirá al paciente a ejercicios de agilidad.

Fase IV (Reintegro deportivo) sobre 6 meses

Se preparará al paciente para el retorno seguro y eficaz a su deporte específico, se trabajará la coordinación, acompañado de ejercicios aeróbicos, velocidad y potencia. Se realizará una evaluación Isocinética, de KT1000 y una evaluación de Saltabilidad.

Lo ideal es siempre realizar un primer aproach (acercamiento) al deporte guiado por el médico tratante y el kinesiólogo. Esto se produce en la llamada rehabilitación y kinesiología funcional, para poder evaluar de forma progresiva y continua los desbalances y debilidades residuales.

Esta información es de carácter general e informativa y en ningún caso se puede entender como un consejo sobre tratamiento específico alguno, ninguno de estas indicaciones puede usarse sin previa indicación médica. Consulte siempre a su médico.
Este documento fue revisado en: 28-08-2015
Mostrar barra de usuario