¿Qué entendemos por lesiones?
Si hubiera que clasificar las lesiones, encontraríamos aquellas relacionadas con musculatura, tendones, articulaciones y huesos, destacándose los siguientes diagnósticos:
Musculares: Contracturas, desgarros, calambres, contusiones y hematomas, entre otras.
Tendones: Tendinopatías y tendinosis, por ejemplo.
Articulaciones: Lesiones ligamentosas, de cartílagos, luxaciones y subluxaciones, meniscopatías, bursitis, etc.
Huesos: fracturas, fisuras, periostitis, entre otras.
Para clasificar los diferentes tipos de lesiones, es necesario, además, clasificarla de acuerdo con el tipo de estructura lesionada:
Tejidos blandos: Músculos, piel, tendones, cartílagos y ligamentos. Ejemplos: Distensiones, esguinces, contusiones, etc.
Tejidos duros: Huesos. Ejemplos: Fracturas, fracturas por estrés, etcétera.
Para conocer el detalle de las diferentes lesiones, las dividiremos en tres áreas.
Lesiones de extremidad superior: Cabeza, hombro, codo, mano.
Lesiones de extremidad inferior: Cadera, rodilla y tobillo.
Lesiones Musculares: Desgarros, calambres, contracturas, entre otras.