Andar en bicicleta, además de ser entretenido, tiene beneficios a nivel físico y mental. Pero hay que tomar precauciones. Conoce opinión de profesional de MEDS.
Para el médico traumatólogo de MEDS, doctor Francisco Vergara, este deporte es uno de los más completos, ya que mejora la tensión arterial y las funciones cardiovasculares, ayuda a mantenerse en buen estado y a tener mayor flexibilidad en las articulaciones, además de optimizar la oxigenación el cuerpo. Sin tropiezosSi deseas continuar practicando este deporte, o por lo menos empezar, es importante seguir algunas recomendaciones para realizarlo de la mejor manera y sacarle provecho, ya sea bajando e peso o mejorando la salud. “Puedes comenzar con sesiones semanales de 30 a 45 minutos, con una intensidad baja o moderada y una frecuencia de tres veces por semana. La progresión la puedes aumentar en cinco minutos por semana en cuanto a la duración, y de cuatro a cinco sesiones semanales”, asegura el doctor Vergara. | |

A la hora de subirte a la bicicleta es necesario mantener un equilibrio en la alimentación. “Si se inicia la práctica con el fin de reducir peso, se debe acompañar de una dieta baja en azúcares simples, grasas e hidratos de carbono. Igualmente es necesario incrementar la ingesta de frutas, verduras y proteínas, que proporcionan los nutrientes (vitaminas y minerales) que se pierden por la actividad física. Es importante ingerir alimentos 35 a 45 minutos antes de iniciar la actividad; durante ésta, consumir agua o una bebida hidratante. Una vez terminada la sesión, es recomendable ingerir carbohidratos y proteínas para tener una mejor recuperación muscular”, explica el médico de MEDS.
Si se hace la práctica profesional, requiere de una mayor atención debido a la gran exigencia física; hay que hidratarse una hora antes del ejercicio, durante, y una hora después. Antes de una etapa, los ciclistas deben consumir carbohidratos con un índice glucémico medio o alto, que actúan como gasolinas retardada y que se eliminan a lo largo de la carrera.
En algunas ocasiones se pueden asociar ciertas molestias físicas a la práctica del ciclismo, sin embargo, lo más probable es que se presenten porque no se está haciendo de la forma adecuada. “Este deporte se puede practicar desde niño hasta una edad avanzada, siempre y cuando se realice con las indicaciones correctas”, explica el doctor Vergara. Una mala postura puede ser la causa de deformaciones musculares, lesiones de rodilla y problemas de motricidad, así como dolores en las articulaciones y en la espalda.

Para evitar que esto suceda, se debe comenzar a practicar de forma progresiva. Si una persona que no acostumbra a hacer deporte se decide a andar en bicicleta, debe partir con 30 minutos y de a poco ir aumentándolos para evitar desgarros y contracturas. Desee el punto de vista articular es muy importante que la altura del sillín esté relacionada con las piernas y se debe evitar que quede muy alto y que la pierna haga una hiper extensión cuando el pedal esté abajo o que, por el contrario, que cuando esté arriba haya que hacer una flexión mayor a 100 grados.
Otro factor a tener en cuneta es el tamaño de la bicicleta, pues debes buscar el adecuado para ti. También es importante que la posición de la columna debe estar recta en relación a la pelvis, lo que significa que cuando te sientas en la bicicleta no tengas que echar hacia delante los hombros, y se recomienda mantener ciertos cambios de posición durante el ejercicio, para evitar contracturas.