Los beneficios de los niños que practican deportes, especialmente fútbol, son muchos, por ejemplo, aprenden a acatar ordenes, disciplina y trabajo. Desarrollan habilidades sociales, hacen más amigos, aprenden a controlar la decepción y el éxito.
Sin embargo hay que tener ciertas precauciones como: hacerlos consumir abundante agua antes durante y después del ejercicio y no presionarlos a practicar un deporte, debe nacer de su propia iniciativa.